martes, 30 de abril de 2013

Pa lante

HOla mis amados compañeros espero que el trajin no les invada esto es para valiente la verdad que cada faiclitador se esfuerza por darno lo mejor tenemos que aprovecharlo y pedir que Dios les de siempre salud y comprension a todos estamos en la face final de esta materia por lo cual necesitamos mucho de Dios y su direccion para poder seguir adelante

!!!!!ESTO NO ES NADA FACIL !!!!!!!!!!

Pero yo digo lo que dice la biblia (EL REINO DE DIOS SE HACE FUERTE Y SOLO LO VALIENTE LO ARREBATAN
  Cuidense mucho

chino

primera clase

Tecnologia en la gestion academica univ ersitaria


LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LAS COMUNICACIONES (TIC) EN LA GESTIÓN ACADÉMICA DEL PROCESO DOCENTE EDUCATIVO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
(Revista Pedagogía Universitaria Vol. XII No. 1 2007)
Palabras Claves: Gestión Académica, Proceso Docente Educativo; Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones.
Resumen.
En este trabajo se presentan los aspectos esenciales de un modelo para el desarrollo de la
Gestión Académica (trabajo metodológico y formación para la docencia), del Proceso
Docente Educativo en la Educación Superior, la cual está sustentada en las Tecnologías de
la Información y las Comunicaciones.
La utilización de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en la Gestión
Académica, posibilita la integración de recursos, sujetos e instituciones para resolver
problemas comunes, lo cual contribuye al perfeccionamiento del Proceso Docente
Educativo y por consiguiente, a ponerlo a tono con las actuales exigencias de la formación
de estudiantes universitarios en la actual sociedad de la información y el conocimiento.
INTRODUCCIÓN.
Los constantes avances tecnológicos que impulsan y dirigen la dinámica de la sociedad
actual entre los que se encuentran la irrupción acelerada en ésta de las llamadas
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), han impuesto a las
instituciones de educación, en particular a las de educación superior, la necesidad de
realizar transformaciones en sus procesos formativos de modo que éstos respondan a la
formación de futuros profesionales que estén preparados para dar una respuesta adecuada a
las actuales circunstancias de los entornos sociales donde se desenvuelven, todo lo cual
exige cambios en el pensar y el actuar de los profesores con respecto al empleo de estas
Tecnologías en dichos procesos.
Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones ofrecen múltiples posibilidades
en el contexto formativo, como medios de información, de comunicación y didácticos, por
lo que la utilización de dichas tecnologías en el Proceso Docente Educativo en la
educación superior, presupone desarrollar de modo diferente dicho proceso.
Con relación a lo anterior, los profesores universitarios, como principales responsables de
la formación de los profesionales que la sociedad necesita, deben estar preparados
adecuadamente con las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones para que
puedan desarrollar una docencia universitaria de nuevo tipo, acorde con las exigencias de
estos tiempos, lo que presupone cambios en sus funciones, tareas, actitudes, así como en su
superación.
Precisamente este trabajo persigue como principal objetivo, analizar los elementos
esenciales que son necesarios para desarrollar la Gestión Académica (trabajo metodológico
y formación para la docencia) del Proceso Docente Educativo en la educación superior,
con el empleo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, con vistas a
lograr una mayor calidad en dicho proceso.
DESARROLLO.
En este trabajo el término de Gestión Académica sustentada en las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones, del Proceso Docente Educativo, se está entendiendo
como un proceso que se desarrolla con mediación de dichas tecnologías, las que están
presentes en las distintas relaciones que se producen en el mismo.
La concepción teórica en que se apoya este trabajo acerca de la Gestión Académica
sustentada en las TIC, parte de considerar la contradicción que se produce entre la
traslación de dichas tecnologías al Proceso Docente Educativo y su transposición
didáctica.
En tal sentido, la traslación de las TIC al Proceso Docente Educativo alude la sustitución
de los antiguos medios, o en la superposición de los nuevos y los viejos medios, sin
cambios en dicho proceso, es decir, en la traslación de esas tecnologías, se reconoce
exclusivamente el carácter utilitario y pragmático de las mismas. De este modo, el valor
que adquieren dichas tecnologías está determinado únicamente por sus potencialidades
tecnológicas, pero divorciado del contexto metodológico en que éstas son utilizadas.
La traslación está referida a la incorporación o aplicación tecnológica sin los fundamentos
teóricos requeridos, mientras que con la transposición didáctica, se reconocen sus
fundamentos epistemológicos: naturaleza del conocimiento adquirido a través de las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y la dinámica de su estructuración y
funcionamiento, aspectos que al ser entendidos en su carácter dialéctico y como proceso,
configuran una “alfabetización científico - tecnológica”, que valora más las modificaciones
cualitativas que las cuantitativas. Es decir, la transposición didáctica presupone la
utilización fundamentada de dichas tecnologías.
Ambos aspectos consiguientemente han de darse en unidad dialéctica, pues en la misma
medida en que se produce la transposición didáctica, se favorece la traslación de otras
nuevas tecnologías, pero a un nivel superior, que luego condiciona, una vez más, una
nueva transposición didáctica, y así sucesivamente. Interpretar esta contradicción desde
una perspectiva desarrolladora, propiciadora de cambios en las estructuras organizativas,
en la actitud de los profesores, en el modo de pensar y hacer el Proceso Docente Educativo,
lleva a pensar también en una Gestión Académica en sus diferentes niveles, de manera
diferente.
Teniendo en cuenta lo anterior, la Gestión Académica del Proceso Docente Educativo
sustentada en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, es entendida
como el proceso de toma de decisiones y acciones de carácter descentralizado,
compartido y diversificado, que lleva a cabo el personal docente, apoyado en dichas
tecnologías, en los ámbitos tecnológico, metodológico y de formación para la docencia y
que se desarrolla a través de relaciones de colaboración (entre sujetos e instituciones), con
el objetivo de asegurar a través de sus funciones: planificación, organización, ejecución y
control, el desarrollo exitoso de las actividades propias de los procesos que la conforman y
con ello garantizar la pertinencia, el impacto y la optimización del Proceso Docente
Educativo. (Izquierdo, J. M., 2004).
Se dice que dicha Gestión Académica es descentralizada, al no ser privativa de un
individuo ni de una institución, sino que en la misma pueden participar varios sujetos e
instituciones, ya sea nacionales o del exterior (a través del vínculo que se establece
mediante la red informática) en la solución de problemas comunes; compartida, dada la
posibilidad que tienen los sujetos de la gestión, de compartir a través de la red informática,
todo tipo de información y recursos y efectuar entre todos un trabajo colaborativo; y es
diversificada, por la variedad de problemas que han de resolver los sujetos que participan
en la misma.
La Gestión Académica del Proceso Docente Educativo, sustentada en las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones, va a ser desarrollada por el personal docente,
entendido como el conjunto de personas que participan ya sea directamente o como
colaboradores, en el desarrollo de dicho proceso en una carrera, esto es: profesores,
técnicos, alumnos ayudantes o estudiantes de alto aprovechamiento docente, profesionales
y personal calificado de los centros de producción, de servicios o de investigación,
vinculados a la misma.
Dadas las posibilidades que ofrecen las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, dicho personal docente puede ser modificado en la propia marcha del
proceso, ya que además de las personas antes definidas, pueden incorporarse otras:
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estudiantes, profesores de otras universidades donde se estudia la carrera (nacionales o del
exterior) u otros profesionales vinculados a la misma.
Del análisis efectuado queda entonces evidenciado que la introducción de las Tecnologías
de la Información y las Comunicaciones en la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, dota a ésta de determinadas cualidades, las cuales constituyen dimensiones, en
tanto están expresando cualidades atribuidas al proceso de Gestión Académica, resultado
de relaciones entre aspectos o rasgos esenciales (configuraciones), en cuyo interior se da
un movimiento favorecido por la contradicción entre la traslación y la transposición
didáctica de esas tecnologías.
De esta forma, constituyen dimensiones de la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones: la
dimensión tecnológica, la de formación para la docencia y la metodológica. Esta última
tiene un papel fundamental en la dinámica de dicho proceso, dado a que la misma está
referida a los métodos, las acciones, las decisiones a seguir por el personal docente, para
que la gestión de dichas tecnologías para el Proceso Docente Educativo (dimensión
Tecnológica), no obedezca a criterios netamente pragmáticos o utilitarios (traslación), sino
que tome como base, el análisis de las regularidades que se dan en ese proceso en sus
diferentes eslabones: diseño curricular, dinámica y evaluación y niveles de sistematicidad
(transposición didáctica), a partir de la actualización de dicho personal en función de los
constantes cambios tecnológicos (dimensión Formación para la docencia).
Dimensión “Tecnológica”.
Está referida a la gestión de toda la infraestructura tecnológica asociada a las TIC, esto es:
computadoras, redes, equipos, sistemas, programas, herramientas, que aseguran el
desarrollo del Proceso Docente Educativo y por ende, las restantes dimensiones de la
Gestión Académica.
Lo anterior toma en cuenta el aseguramiento de los recursos tecnológicos que garantizan el
trabajo en red (funcionamiento de la Intranet y acceso a Internet) que hacen posible la
comunicación mediante charlas electrónicas, correo electrónico, etc., entre los sujetos que
participan en el Proceso Docente Educativo, así como el acceso de éstos, mediante las
redes, a todos los recursos que necesitan. Incluye la gestión de las plataformas o
metodologías para el diseño e implementación de los cursos y de los materiales para el
desarrollo de la docencia, esto es: entornos de aprendizaje tales como campos y bibliotecas
virtuales, recursos didácticos como multimedias interactivas, videos, simuladores, por sólo
mencionar algunos.
La dimensión “Tecnológica” está determinada por la gestión de las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones como objeto de estudio o trabajo (carácter de objeto
de dichas tecnologías) y como medio de información, de comunicación y/o didáctico
(carácter de medio de esas tecnologías). La relación entre ambas se sintetiza en el
carácter dinámico de las TIC, configuración que está referida a los vertiginosos y
continuos adelantos asociados a dichas tecnologías, y cómo se aprovechan
convenientemente en función de la Gestión Académica y del propio Proceso Docente
Educativo.
La relación existente entre el carácter de objeto, el carácter de medio y el carácter dinámico
de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, expresa el impacto que dichas
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tecnologías van a provocar en la Gestión Académica, a partir del efecto transformador que
éstas producen en los objetos de estudio y trabajo, en los medios (de información, de
comunicación y/o didácticos) así como en los sujetos, todo lo cual posibilita la
transformación y perfeccionamiento del Proceso Docente Educativo .
Dimensión “Tecnológica” de la Gestión Académica sustentada en las TIC.
Dimensión “Formación para la docencia”.
Está referida a la gestión para la superación (actualización y adiestramiento) de profesores
y demás sujetos que conforman el personal docente, con vistas a que los mismos puedan
desarrollar adecuadamente sus tareas y funciones en el Proceso Docente Educativo.
La misma está determinada por la relación existente entre los ámbitos de actuación,
configuración que hace referencia a las funciones que debe desarrollar el personal docente,
en ambientes mediados por las TIC y los ámbitos de cambio, configuración que está
referida a las tareas que han de desarrollar los sujetos que conforman el personal docente y
en particular los profesores, en ambientes tecnológicos. La relación de ambas
Configuraciones se sintetiza en los ámbitos de actualización, que dan cuenta de la
Superación (profundización o ampliación de los conocimientos) que requiere el personal
Docente para el desempeño de sus tareas y funciones, acordes con las necesidades sociales,
lo cual repercute indudablemente en la calidad del Proceso Docente Educativo.
La relación entre los ámbitos de actuación, los ámbitos de cambio y los ámbitos de
actualización, expresa la cualidad de pertinencia de la Gestión Académica, la cual está
referida a la conveniencia o idoneidad de la actualización (permanente) del personal
docente, para que el mismo pueda adaptarse a los constantes cambios y demandas del
contexto social, asociados al vertiginoso desarrollo de las TIC, así como para el adecuado
desempeño de sus tareas y funciones, para satisfacer los objetivos en la formación de los
profesionales que necesita la sociedad.
Dimensión “Formación para la docencia” de la Gestión Académica sustentada en las
TIC.
• Ámbitos de actuación (funciones o roles de los sujetos que conforman el personal
docente).
- Para los profesores: guías del proceso; tutores, orientadores, consultores; gestores o
coordinadores de ambientes de aprendizaje; colaboradores en grupo; supervisores
académicos; coaprendices; coevaluadores.
- Para los otros sujetos: tutores, orientadores, consultores; colaboradores; coaprendices;
coevaluadores.
• Ámbitos de cambio (tareas a desarrollar por el personal docente en ambientes
tecnológicos).
Están referidas a cuatro aspectos fundamentales: la comunicación, las estrategias
metodológicas, la función informativa y el entorno laboral y profesional.
- La comunicación: Empleo de la comunicación tanto sincrónica como asincrónica, a
través de la red informática en el desarrollo de su labor.
- Las estrategias metodológicas: Empleo de metodologías más dinámicas y participativas
en el Proceso Docente Educativo.
- La función informativa: De poseedores de la información a facilitadores de la misma.
- Su entorno laboral y profesional: Del trabajo aislado, al colaborativo, a través de la
participación con otros sujetos en grupos interdisciplinarios y en proyectos comunes.
• Ámbitos de actualización (está referido a la superación del personal docente para el
desarrollo de sus tareas y funciones en el proceso): comprende la superación para la
profesión, la pedagógico – investigativa y la tecnológica.
- Superación para la profesión: Le permite al personal docente (profesionales o no), la
constante actualización en los adelantos científico – técnicos acerca de la profesión y la
misma se manifiesta a través de cursos, capacitaciones o entrenamientos a dicho personal.
- Superación pedagógico – investigativa: Se manifiesta fundamentalmente a través de
cursos de superación y la misma posibilita a los miembros del personal docente, apropiarse
de los conocimientos básicos, tanto didácticos como los de la metodología de la
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investigación científica, permitiéndole a éstos poder desempeñar las funciones que les son
inherentes en el Proceso Docente Educativo.
- Superación tecnológica: Está referida fundamentalmente a la superación con las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. La superación inicial y permanente
del personal docente y en particular la de los profesores, con dichas tecnologías, está
encaminada a que éstos adquieran una adecuada preparación con las mismas de modo que
las puedan emplear eficientemente en el perfeccionamiento constante del Proceso Docente
Educativo.
Dimensión Metodológica.
Está referida al estudio y selección de métodos, sistemas, programas y herramientas para el
diseño y creación de materiales didácticos instructivos, así como para la preparación de las
asignaturas y cursos. Incluye la selección de los contenidos y los procesos de evaluación,
así como el seguimiento de los mismos, además de la búsqueda, el acondicionamiento y
mantenimiento de un ambiente adecuado para el aprendizaje. Comprende la planificación,
la organización, la coordinación y el control de las actividades académicas, laborales e
investigativas del Proceso Docente Educativo, así como la creación de las estructuras
organizativas necesarias que aseguran el desarrollo exitoso del mismo.
Dicha dimensión está determinada por la relación existente entre las necesidades
metodológicas, configuración que hace referencia a los problemas o aseguramientos que
deben de ser resueltos en el orden metodológico, para garantizar el desarrollo eficiente de
los componentes (académico, laboral e investigativo) del Proceso Docente Educativo y el
ambiente metodológico, que es la configuración que está referida al conjunto de
condiciones o circunstancias que rodean o caracterizan a las actividades metodológicas
(con el empleo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), lo cual
comprende a sujetos y recursos, tanto físicos como del Ciberespacio, que hacen posible el
desarrollo de dichas actividades. La relación de ambas configuraciones se sintetiza en el
trabajo metodológico, mediante el cual se solucionan todas las necesidades de índole
metodológico que se presentan en el Proceso Docente Educativo.
La relación entre las necesidades metodológicas, el ambiente metodológico y el trabajo
metodológico, expresa la optimización de la Gestión Académica sustentada en las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, cualidad que está referida a la
posibilidad de desarrollar un trabajo metodológico, apoyado en dichas tecnologías, basado
en el uso óptimo y racional de recursos, métodos y sujetos para solucionar las necesidades
metodológicas que se presentan en el Proceso Docente Educativo y así cumplir con los
objetivos de dicho proceso y por ende alcanzar los resultados esperados .
Dimensión “Metodológica” de la Gestión Académica sustentada en las TIC.
El trabajo metodológico apoyado en las TIC, se caracteriza por la integración, a través del
Ciberespacio, de los diferentes sujetos que pueden colaborar con el Proceso Docente
Educativo (profesores de otros centros, personal calificado de la industria, especialistas en
determinada materia, etc.), así como también de los recursos necesarios para darle solución
a las necesidades metodológicas que se presentan en dicho proceso, lo cual mejora la
eficiencia y calidad del mismo, al desarrollarse un trabajo colaborativo entre todos estos
sujetos, lo que permite compartir criterios, esfuerzos y resultados, evitando la duplicidad
de trabajos. Este nuevo tipo de trabajo metodológico incorpora a través de la red
informática a un número variable de sujetos e instituciones, extendiéndose el mismo más
allá de las fronteras de cada centro en particular.
De todo el análisis realizado, pueden establecerse un conjunto de relaciones con carácter de
regularidad, que revelan la esencia de la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.
Regularidades de la Gestión Académica del Proceso Docente Educativo, sustentada
en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones:
1. La relación dialéctica entre la traslación de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones y su transposición didáctica, garantiza la dinámica de las dimensiones
Tecnológica, Formación para la docencia y Metodológica, de la Gestión Académica del
Proceso Docente Educativo, sustentada en dichas tecnologías.
2. La relación entre el carácter de objeto de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, el carácter de medio de las mismas y su carácter dinámico, garantiza el
impacto de la Gestión Académica del Proceso Docente Educativo, sustentada en esas
tecnologías.
3. La relación entre los ámbitos de actuación, los ámbitos de cambio y los ámbitos de
actualización del personal docente, garantiza la pertinencia de la Gestión Académica del
Proceso Docente Educativo, sustentada en dichas tecnologías.
4. La relación entre las necesidades metodológicas, el ambiente metodológico y el trabajo
metodológico, garantiza la optimización de la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en esas tecnologías.
CONCLUSIONES.
1. El empleo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en el Proceso
Docente Educativo en la educación superior ha evidenciado la necesidad de trasformar
el trabajo metodológico y la formación de los profesores y otros sujetos que participan
en dicho proceso, para que éstos puedan enfrentar los retos que en cuanto a la
formación de los profesionales, necesita la sociedad actual.
2. La relación dialéctica existente entre la traslación de las Tecnologías de la Información
y las Comunicaciones al Proceso Docente Educativo y su transposición didáctica,
constituye el elemento dinamizador que conduce a la transformación de la Gestión
Académica de ese proceso, con el empleo de dichas tecnologías.
3. Las dimensiones Tecnológica, Formación para la docencia y Metodológica así como
las relaciones que se producen entre éstas, permiten revelar la esencia de la Gestión
Académica del Proceso Docente Educativo, sustentada en las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones.
BIBLIOGRAFÍA
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SEGUNDO TEMA PEGADO DE TRABAJO MAESTRIA
Calidad y CompetenCias: propuesta de un modelo eduCativo en
eduCaCión superior
resumen
La Educación Superior se caracteriza actualmente por la notoria tendencia hacia una formación enfocada  en competencias, que garantice la idoneidad del egresado en los espacios de actuación que le sean requeridos.
Adicionalmente, la comunidad académica que la conforma ha centrado esfuerzos en la búsqueda de la calidad,  exigiendo el análisis de directrices asociadas a este tema, a lo que se suma el esfuerzo nacional por el aseguramiento de la calidad en la educación.
 Este horizonte, ha permitido a la Universidad Industrial de Santander establecer una estrecha relación entre la  formación basada en competencias y la gestión de calidad, fundamentada en un primer momento, en la necesidad de diagnosticar y abordar el entorno, - traducida en la satisfacción de la sociedad en la cual se actúa (usuarios)Bajo esta primera reflexión, se traslada la formación a un contexto de gestión de calidad, al requerirse la rigurosa atención a la pertinencia  de los programas y el diseño curricular, la generación y aplicación de estrategias pedagógicas (prestación del servicio), y el diseño de estándares y herramientas de seguimiento y evaluación, fundamentadas  principalmente en evidencias de idoneidad e indicadores de desempeño (análisis, medición y mejora).
PALABRAS CLAVE: Competencias, Gestión de calidad educativa, Modelo educativo, Calidad en Educación  superior, Indicadores de idoneidad.
ADOLFO LEÓN ARENAS LANDÍNEZ
Decano de la Facultad de Ingenierías Fisicomecánicas
Universidad Industrial de Santander
BEATRIZ MILENA JAIMES LUNA
Ingeniera Asistente de la Decanatura de la Facultad de Ingenierías Fisicomecánicas
Universidad Industrial de Santander
1. REQUERIMIENTO DE UN  NUEVO MODELO EDUCATIVO
Las últimas décadas, se han caracterizado, por la  presentación de fenómenos no esperados en el ámbito  de la educación superior, especialmente evidenciados en Iberoamérica, como resultado de las transformaciones sociales y económicas, la dinámica del conocimiento,  el desarrollo tecnológico, la globalización, los  avances científicos, las tecnologías de la información  y los modelos económicos probados en los siguientes  sucesos:
1. Definición de estándares de calidad en educación  por parte de los gobiernos, quienes plantean niveles  mínimos de calidad para el otorgamiento de permisos de funcionamiento de programas académicos, la  cual surge como respuesta a una cobertura con baja  calidad que empezó a presentarse, consecuencia de  esta proliferación mencionada.
2. Competitividad. Demanda del sector productivo  de nuevos perfiles de egresados, como requisito  para su supervivencia en el contexto mundial y el  crecimiento de las economías nacionales.
4. Desarrollar el quehacer educativo enmarcado en:
             Diseño y desarrollo de programas de formación,  adaptados a las necesidades y requerimientos de la sociedad. Evaluado sobre indicadores de pertinencia y efectividad de las competencias de los graduados en relación con el contexto.
             Mejoramiento de sus niveles de eficiencia  académica, administrativa y financiera.
             Énfasis en mejoramiento de la calidad en procesos y productos educativos.
             La cultura del autocontrol.
             El autofinanciamiento de recursos.
·         se genera una nueva visión  educativa que busca llevar al país a niveles superiores de productividad y competitividad en el supuesto de mejorar el ingreso y su distribución, fundamentada en la  expansión, mejoramiento de la calidad y la redefinición de proyectos educativos en una tarea denominada “La Revolución Educativa”[4].

NECESIDADES
La inserción de la educación superior en los mercados globales.
La consolidación de modelos de universidades de categoría mundial.
El crecimiento de la educación transnacional.
El inglés como lengua preponderante en el entorno educativo global.
El aumento en el acceso a la educación superior.
Diversidad acrecentada en el sector.
Expandir la cobertura Conservar rasgos culturales  particulares
Cohesionar sistemas nacionales  de educación superior.
Implementar estándares internacionales.
Ajustar los sistemas nacionales  a estándares internacionales
El contexto social, paulatinamente más complejo,  hace surgir la necesidad de formar un talento humano  que consolide la base fundamental del patrimonio en la sociedad del conocimiento e impulse el desarrollo y crecimiento de la economía, elevándola a niveles  de competitividad más altos. Lo anterior ratifica tres actores fundamentales dentro de la sociedad como  motores dinamizadores e impulsadores de los cambios en los enfoques y procesos de formación a nivel de educación superior: el estado, el sector empresarial y la comunidad (académica y general).
Emergen entonces desafíos para responder ante dichos actores con niveles de calidad propios de las instituciones generadoras de conocimiento e innovación científica y  tecnológica: las Instituciones de Educación Superior
1. Promover el potencial innovador y emprendedor de la sociedad.
2. Propiciar el encuentro, intercambio y colaboración mutua entre la universidad y la empresa.
3. Aumentar y converger la inversión en conocimiento (educación, investigación, desarrollo tecnológico, de gestión e innovación).
4. Fomentar y reforzar la transferencia de tecnología y de resultados de investigación por parte de las  universidades al tejido productivo.
5. Desarrollar procesos formativos ante las nuevas demandas del saber.
6. Aumentar la idoneidad del talento humano que resulta de su proceso formativo.
autoevaluación y autorregulación, manteniendo su vigencia en el ámbito educativo global.
De acuerdo con lo anterior, es evidente que la educación superior debe reconfigurar su trabajo académico teniendo en cuenta el entorno social, regional, nacional e internacional en el que se  contextualiza, lo cual se puede esquematizar Cambios sociales Cambios económicos Transformaciones  en el sector empresarial, estatal  y la sociedadÉnfasis en mejoramiento de la calidad en procesos y productos Talento humano competente, Desempeño  Idóneo, Interacción efectiva: Educación - Mundo del trabajo Nuevas Demandas  del saber Recon­guración  del trabajo  academico (Roles, metodologías y estrategias educatvas)
* Dinámica del conocimiento
* Desarrollotecnológico
* Globalización
* Tecnológias de la información
* Movilidad laboral
* Opciones independientesde trabajo
Conceptualicemos estos dos enfoques:
2. COMPETENCIAS “En un profesional se integran conocimientos, habilidades, actitudes, valores y se manifiestan todos los  elementos construidos en los procesos de formación y en el contexto social. Este conjunto se puede identificar como competencias de empleabilidad o de egreso, producto de la integración de competencias académicas y sociales, además constituyen la capacidad que tiene cada persona para enfrentarse idóneamente al mundo   laboral, integrarse a una nueva comunidad y continuar su proceso de aprendizaje. El compromiso con la formación por competencias permite darle sentido a la formación integral, a la relación universidad - sociedad, al aprendizaje significativo y, en particular al aprender a aprender como el principal reto a que se enfrentan los actores en la comunidad académica.”[5]
Siendo la competencia una actuación idónea del profesional, implica un nuevo enfoque para la educación y no un modelo educativo o pedagógico, el cual focaliza los siguientes aspectos específicos en la docencia, del aprendizaje y de la evaluación:
 Razones que motivan la reconfiguración del trabajo académico en las Instituciones de Educación Superior
1. La integración de los conocimientos, los procesos cognoscitivos, las destrezas, las habilidades, los valores y las actitudes en el desempeño ante actividades y problemas.
2. La construcción de los programas de formación acorde con los requerimientos disciplinares,
investigativos, profesionales, sociales, ambientales y laborales del contexto.
3. La orientación de la educación por medio de estándares e indicadores de calidad en todos sus
 procesos.
Para una Institución de Educación Superior adoptar el enfoque de formación basado en competencias implica el rediseño de toda su estructura académica y administrativa, la reconfiguración del trabajo académico desde el diseño curricular, la planeación curricular, los procesos pedagógicos a utilizar en el aula, la  definición de competencias requeridas en los docentes,  la redefinición del concepto de evaluación; así mismo  implica caracterizar el perfil de ingreso de los usuarios del proceso formativo involucrando el reconocimiento de los saberes previos en los mismos. De esta manera, la obtención de competencias en el egresado surge no por aparición espontánea al final del proceso de formación.
 CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 91
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR sino de manera gradual y medida a través del propio proceso, de manera que la Entidad Educativa alcance a reaccionar oportuna y asertivamente al identificar desviaciones en las metas de formación.La concepción sobre competencias que se propone,  ha sido debatida con expertos en diversos seminarios, publicaciones y congresos “procesos complejos de desempeño con idoneidad en un determinado contexto, ejerciendo la responsabilidad” [6]. A continuación, el profesor Sergio Tobón, clarifica los términos de esta
definición:
a. Procesos: acciones que se llevan a cabo con un determinado fin, tienen un inicio y un final
identificable. Implican la articulación de diferentes elementos y recursos para poder alcanzar el fin
propuesto. Con respecto a las competencias, esto significa que no son estáticas sino dinámicas y
tienen unos determinados fines: aquéllos que busque la persona en concordancia con las demandas o requerimientos del contexto.
b. Complejos: se refiere a lo multidimensional y a la evolución (orden-desorden-reorganización).
Las competencias son procesos complejos porque  implican la articulación en tejido de diversas
dimensiones humanas y porque su puesta en acción implica muchas veces el afrontamiento de la incertidumbre.
c. Desempeño: se refiere a la actuación en la realidad, que se observa en la realización de actividades o en el análisis y resolución de problemas, implicando la articulación de la dimensión cognoscitiva, con la dimensión actitudinal y la dimensión del hacer.
d. Idoneidad: se refiere a realizar las actividades oresolver los problemas cumpliendo con indicadoreso criterios de eficacia, eficiencia, efectividad, pertinencia y apropiación establecidos para elefecto. Ésta es una característica esencial en lascompetencias, y marca de forma muy importante sus diferencias con otros conceptos tales como el de capacidad (en su estructura no está presente laidoneidad).
e. Contextos: constituyen todo el campo disciplinar,social, cultural y ambiental, que rodean, significane influyen una determinada situación. Las competencias se ponen en acción en un determinado contexto, y éste puede ser educativo, social, laboralo científico, entre otros.
f. Responsabilidad: se refiere a analizar antes de actuar, las consecuencias de los propios actos,respondiendo por las consecuencias de ellos unavez se ha actuado, buscando corregir lo más pronto posible los errores. En las competencias, todamactuación es un ejercicio ético, en tanto siempre esnecesario prever las consecuencias del desempeño, revisar cómo se ha actuado y corregir los erroresde las actuaciones, lo cual incluye reparar posibles perjuicios a otras personas o a sí mismo. El principioen las competencias es entonces que no puede haberidoneidad sin responsabilidad personal y social [6].
3. GESTIÓN EDUCATIVA BASADA EN EL ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
La gestión educativa es un proceso orientado al fortalecimiento de los proyectos educativos de las instituciones, que ayuda a mantener la autonomía institucional, en el marco de las políticas públicas, y que enriquece los procesos pedagógicos con el fin de responder a las necesidades educativas locales, regionales, nacionales y globales [7]. Enmarcándonos en la gestión de calidad en los sistemas educativos, ésta, se orienta a mejorar los procesos mediante acciones tendientes, entre otras, a disminuir la burocracia y los costos, aumentarla flexibilidad administrativa y operacional, facilitar el aprendizaje continuo, propender por el aumento de productividad y la creatividad en los procesos [8]. Bajo estos preceptos, la gestión educativa se empieza a entrelazar significativamente con el ciclo Planear, Hacer, Verificar y Actuar, fundamento conceptual de lacalidad, que en todo momento es retroalimentado por la sociedad, el estado y el sector productivo; actores que al inicio del proceso plantean necesidades y expectativas a las Instituciones de Educación Superior y reciben de ésta los productos resultado de los procesos educativosa través de la rendición de cuentas,
El Estado ha intervenido definiendo de manera participativa, estándares de calidad, es así, como los procesos de acreditación de programas y de instituciones se han posicionado como estrategias  fomentar y asegurar la calidad en la educación superior, a fin de que las instituciones formadoras rindan cuentas a la sociedad sobre los niveles de calidad con los que están respondiendo a sus requerimientos y sobre el cumplimiento de los objetivos que le han sido trazados en su fundamento misional, visionar y funciones. Así mismo, y como resultado necesario de la globalización,la calidad no puede centrarse en una concepción interna del país, sino antes bien, vislumbrar el escenario internacional como referente de comparación en cuanto a índices de calidad y niveles de enseñanza.  La calidad puede ser evaluada desde tres enfoques: interno, externo y sistémico (como conjugación de los dos anteriores). En el enfoque interno, la calidad se asocia principalmente con estándares cuantitativos, con indicadores objetivos como número de profesores, nivel de educación de los mismos, tiempo de dedicación a la institución, carga académica, deserción, número de grupos de investigación, cantidad y alcance de publicaciones e investigaciones, entre otros. Peromtambién se identifican algunas variables cualitativas, como la estructura y flexibilidad curricular, las estrategias pedagógicas utilizadas, el liderazgo y la coherencia de los procesos de organización, administración y gestión, y el ambiente institucional.
Desde el enfoque externo de la calidad, ésta se asociacon la respuesta que la educación en sus diferentes niveles, da a las expectativas o percepciones de la sociedad, respuesta que se plantea en torno a objetivos pedagógicos que precisan el alcance esperado de los procesos de formación. En este enfoque se relacionan variables referentes al compromiso con la equidad, el estudio de los problemas de la sociedad y las propuestas de solución a los mismos, el impulso a una culturacívica que amplíe la democracia y la haga sostenible, la formación integral, el análisis de los objetivos delos proyectos educativos verificando si responden a las competencias exigidas en la demanda de la sociedad, las concepciones filosóficas de la educación, las políticas curriculares de flexibilidad, interdisciplinariedad, evaluación y rediseño curricular, la formación parala competitividad y la investigación, la vigencia en la demanda de las disciplinas y sus áreas de estudio del conocimiento, entre otros referentes que, en últimas, se centran en el impacto y la satisfacción de necesidades integrales de la sociedad. Un sistema de gestión de la calidad apunta a adoptar una visión estratégica que permita planear dirigir y evaluarmel desempeño institucional especialmente orientado a mejorar su calidad, la formación por competencias, exige una reconfiguración del trabajo académico que le implica a la Institución volver la vista a la sociedad am fin de planear una estructura curricular que mejore la calidad del proceso formativo y permita entregarle a éstaun profesional que responda con un desempeño idóneo y de alta calidad; el sistema de gestión de calidad permite consolidar estándares tanto a nivel formativo (evidencias de idoneidad e indicadores de desempeño) como a nivel administrativo (procedimientos, indicadores de gestión, resultado e impacto) que reflejen las necesidades implícitas y obligatorias de la Institución; la formación basada en competencias trabaja con indicadores de logro frente a las metas de formación establecidas en los perfiles de egreso por programa confrontados con losresultados reales de egreso validados en su desempeño profesional y evaluados paulatinamente desde el inicio, durante y final del proceso de formación, garantizando el logro del desarrollo potencial de las competencias definidas por la Institución en el egresado.
calidad permite proveer información confiable; promover
la transparencia, la participación y control político y
ciudadano; garantizar el fácil acceso a la información
relativa a los resultados del sistema; emprender acciones
preventivas y correctivas, tener vocación por la mejora
continua, buscar relaciones óptimas entre calidad y
costo, simplificar procesos y crear un clima laboral
orientado hacia la productividad, entre otros beneficios
[10], la formación basada en competencias a su vez, se
apoya en el principio de responder asertivamente a la
sociedad posibilitando el trabajo pertinente y articulado
con la sociedad, el estado y el sector productivo; de esta
manera dirige la mirada hacia la responsabilidad social
universitaria.
Estos son algunos de los motivos que nos permiten
postular un modelo basado tanto en un sistema de
gestión de calidad como en un enfoque de formación
por competencias, que más allá de tener coincidencias
presenta complementariedad para alcanzar asertivamente
un educación de alta calidad que responda no solo a las
necesidades locales sino de orden nacional y global.
En sí, el enfoque por competencias, implica para su
correcta aplicación, un trabajo orientado por un sistema
de gestión de calidad en todos los procesos educativos
para la Educación Superior
4. MODELO EDUCATIVO: PILARES,
ESTRUCTURA Y COMPONENTES
Determinados los marcos conceptuales que definen los
enfoques que deseamos involucrar en el modelo educativo,
se hace necesario establecer el diseño, la estructura y los
componentes que direccionen y orienten su operación;
pero antes de presentar el modelo, es importante aclarar
que cualquier esfuerzo por implementar el sistema de
aseguramiento de la calidad requiere como mecanismo
facilitador la destinación de un período de formación
y provisión de recursos que ayude a las unidades de
la institución a comprender la tarea con la que se
enfrentan, el intercambio de información basado en la
credibilidad y la confianza entre los agentes encargados
de la implementación y la institución; el refuerzo de
políticas propias y la incorporación de mecanismos de
recompensas e incentivos para el óptimo desempeño del
mismo [11].
PILARES
Se identifican tres elementos como pilares del modelo a
saber: a) la sociedad, entendiendo ésta como el conjunto
empresa, estado y sociedad general, b) el estudiante y c)
la mejora continua de los procesos.
Para comenzar, la búsqueda de una formación que logre
egresados idóneos para el desempeño en su entorno,
tiene como centro inicial a la sociedad, quien provee
la información de sus requerimientos como garantía de
que el diseño o reforma de los proyectos educativos,
responden a la realidad y visión prospectiva del ámbito
regional y nacional en donde se desenvuelven los
individuos que han sido formados. En un momento
posterior, es esta misma sociedad la que retroalimenta
al modelo, respecto a la efectividad y la pertinencia del
proyecto educativo.
La atención en el estudiante se centra en la formación
basada en competencias, cuyo resultado primordial es
el desempeño integral del mismo como profesional;
lo que implica que los procesos de enseñanza antes
que dedicarse exclusivamente a la adquisición
del conocimiento; por tratarse de la búsqueda de
un “desempeño idóneo”, deben propender por la
consolidación de actitudes y valores que le permitan al
egresado desempeñarse con un alto nivel de calidad en
su rol como profesional, pero principalmente –y quizás
más importante- como ciudadano y como persona.
Como tercer pilar del modelo, la mejora continua
se sustenta en el mantenimiento y sostenibilidad de
la calidad y el control en los procesos, lo que lleva
necesariamente al diseño de instrumentos y mecanismos
de seguimiento y medición, entre ellos, un sistema de
indicadores.
5. ESTRUCTURA
Con base en la visión sistemática de la gestión educativa,
presentada en la figura 5, se estructura el modelo de
formación, que combina las dimensiones administrativa
y educativa antes identificadas, definiendo los
componentes y procesos que se requieren para lograr
el desarrollo e implementación efectiva del modelo. La
Figura 9 consolida esta estructura:CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 95
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
6. COMPONENTES DEL MODELO
La estructura del modelo se cimienta en los procesos
estratégicos, misionales y de apoyo; que a su vez se
basan en los componentes de gestión estratégica, gestión
educativa y gestión de recursos. En este tránsito, se
despliega sobre todo el sistema, de manera intrínseca
la generación de una cultura de calidad, planeación,
autoevaluación y mejoramiento, fundamentada en los
principios de formación estratégica, aseguramiento
de la calidad en el aula, y la pertinencia vista desde la
investigación de impacto y la función de extensión desde
el fomento al emprendimiento y la inclusión social de la
institución.
Procesos Estratégicos: Componente de Gestión
Estratégica
El objeto fundamental de los procesos abordados desde
la gestión estratégica, es garantizar la consolidación de
una cultura de la planeación, la calidad, la autoevaluación
y la rendición de cuentas. Solo los problemas que
se formulan correctamente pueden solucionarse
correctamente, es por eso que este macroproceso es tan
importante dentro del modelo que a continuación se
desarrolla (Figura 10).
Figura 9. Estructura del Modelo Educativo Propuesto
Figura 10. Gestión Estratégica96 REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
Al tener como insumo los requerimientos de la sociedad
en la que se actúa, en el componente de gestión
estratégica se define el perfil por competencias que se
espera lograr en el egresado. Los procesos asociados a
él buscan asegurar la pertinencia del proyecto educativo,
así como la coherencia de las acciones mediante el
diseño de indicadores e instrumentos de medición, que
se utilizarán para monitorear el avance y desarrollo del
proyecto a lo largo de todos los procesos. Sus productos
principales son: la planeación curricular, planes de
trabajo, presupuesto proyectado (de los recursos
requeridos), instrumentos de seguimiento, control y
evaluación y de rendición de cuentas, entre otros.
Planeación Administrativa, de Recursos y Curricular.
Relaciona principalmente la responsabilidad de la
dirección en la planeación y desarrollo de la totalidad
de los procesos del modelo, como elemento central y
direccionador en el logro de sus objetivos. Así mismo,
enfatiza en la consolidación de el/los equipos técnicos
necesarios para organizar y dirigir su accionar.
Comprende la sensibilización de la comunidad
universitaria acerca del modelo, los programas y su
enfoque, el rol de los miembros de la institución en
el logro de los objetivos de los proyectos educativos,
el acompañamiento y seguimiento a la efectividad de
los procesos del modelo, la disponibilidad de recursos,
el aseguramiento de los canales y procedimientos
apropiados de comunicación al interior de la institución;
la definición y conformación de los equipos de trabajo y
en general la puesta en marcha del modelo y sus planes
operativos.
Uno de los principales productos en esta etapa es la
planeación curricular, definida como el resultado de la
organización secuencial temática donde se privilegian
los saberes (conocer, saber hacer y saber ser) y en donde
se traducen los objetivos identificados -con base en el
perfil de egreso- en las competencias a desarrollar en
cada nivel, unidad, tema y subtema de las áreas de
estudio [9].
El perfil del egresado se concibe como “el conjunto de
rasgos y capacidades que, certificadas apropiadamente,
permiten que alguien sea reconocido por la sociedad
como profesional, pudiéndosele encomendar tareas
para las que se le supone capacitado y competente”
[12]. Disponer de este perfil se constituye en eje de
acción en cuanto a selección, diseño y evaluación
del proceso formativo y del currículo. “La estructura
del perfil profesional puede traducirse en términos de
competencias de diverso tipo, organizadas en dominios
de ejercicio profesional y de formación, los cuales son
normalmente traducidos en términos de capacidades y
tareas que emplean y desarrollan en el ejercicio de su
respectiva profesión. Definido así, el perfil constituye la
descripción del conjunto de los atributos de un egresado,
en términos de competencias asociadas a las prácticas
de la profesión” [12].
Desde el entorno, se identifican las características y
tendencias de la práctica profesional y la profesión en sí
misma, así como las necesidades reales de la sociedad
y al interior de la universidad, se provee información
dirigida a lograr la coherencia entre lo esperado por el
entorno y la cultura organizacional, los desarrollos en el
campo del conocimiento y en general, los aspectos que
caracterizan y hacen única a la institución.
Precisando, la planeación curricular tomando como base
la formación basada en competencias requiere:
             Construir un perfil de egreso, que parte de un análisis
prospectivo institucional, del contexto basado
en la identificación de situaciones problemáticas
relevantes en el entorno suministradas por el sector
productivo, el estado y los egresados, y de un análisis
funcional para determinar actividades, funciones y
tareas del desempeño profesional:
Esta actividad utiliza como insumo el análisis
del entorno realizada inicialmente en el marco
de la dimensión administrativa y el proceso de
planeación, organización y dirección. En esta etapa
se cuenta con estrategias y formatos utilizados para
el levantamiento de la información del entorno.
Es importante igualmente en esta actividad, tener
en cuenta los requisitos legales y reglamentarios
relacionados con el proceso.
             Identificar las competencias básicas, genéricas
y específicas, que posteriormente conllevan a la
definición de los saberes requeridos. Esta actividad
implica una aplicación metodológica, que para el
modelo de formación se referencia en el análisis
funcional, enfoque de trabajo para acercarse a las
competencias requeridas mediante una estrategia
deductiva que se inicia estableciendo el propósito
principal de la función productiva o de servicios bajo
análisis y se pregunta sucesivamente qué funciones
hay que llevar a cabo para permitir que la función
precedente se logre.
Las funciones expresan lo que un profesional debe
ser capaz de realizar en condiciones normales de
trabajo con el fin de cumplir con un papel clave
en el ejercicio de un rol. El análisis funcional es CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 97
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
un procedimiento mediante el cual se determina el
propósito clave de un área, las funciones de primer
nivel que los trabajadores y profesionales deben
realizar para alcanzar dicho propósito, y las funciones
conexas clasificadas en los niveles sucesivos hasta
llegar a las contribuciones individuales, los cuales
se refieren a los aportes específicos de las personas
al logro del propósito clave (Zúñiga, 2003).
             Estructurar los contenidos, mediante la determinación
de un diagrama secuencial de los mismos, obtenido
a través de la desagregación de las competencias y
la trayectoria del programa, secuenciación que está
ligada al tiempo de aprendizaje del alumno.
             Determinar las estrategias educativas, ya que son
las que identifican métodos pedagógicos, estrategias
didácticas, técnicas de enseñanza y actividades.
             Desarrollar los materiales e instrumentos que se
utilizan en el proceso de formación.
             Determinar y planear las actividades requeridas de
verificación, validación y seguimiento.
             Diseñar los registros que sean necesarios para
proporcionar evidencia de que el proceso se
desarrolla adecuadamente.
             Establecer los indicadores de idoneidad que permiten
verificar el aprendizaje y por ende el desempeño.
             Diseñar estrategias encaminadas a establecer la
cultura del docente como orientador y facilitador.
             Sensibilizar la institución en la cultura dinámica
del proceso. El diseño se construye y reconstruye
continuamente.
Evaluación y Mejoramiento
Comprende básicamente el seguimiento y
retroalimentación para la mejora constante, al diseño e
implementación de los procesos del modelo, el cual debe
ser contemplado inicialmente desde la alta dirección de
la universidad. Se centra entonces en el diseño de un
plan de auditorias (autoevaluaciones) a la totalidad de los
procesos del modelo, a fin de asegurar la conveniencia,
adecuación, eficiencia y efectividad. Esto incluye el
diseño y aplicación de instrumentos relacionados con el
logro de los objetivos tanto del programa como de los
módulos o asignaturas, las clases en sí y la revisión a los
resultados de los procesos, los planes de mejoramiento y
el estado de acciones para identificar y superar aspectos
negativos que existen o los que pueden incidir en los
resultados a obtener; todos ellos cohesionados con los
propósitos misionales institucionales.
La evaluación de la planeación curricular, debe
mostrarnos la oportunidad y pertinencia del mismo,
la calidad de los insumos planeados, las alternativas
estratégicas e instrumentales propuestas, la visión
docente del papel de los estudiantes en el proceso
diseñado y la influencia del clima institucional y de los
procesos de acreditación vivenciados [13].
Es importante resaltar que la evaluación se debe planear
tanto para los procesos asociados al componente de
Figura 11. Elementos de análisis en la planeación curricular98 REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
gestión estratégica, gestión educativa y gestión de
recursos, lo cual implica que se incluya en su diseño
tanto variables administrativas como de formación,
entendiéndola como un proceso de retroalimentación,
mediante el cual todos los actores involucrados en el
proceso educativo (dirección, docentes, estudiantes
y sociedad), obtienen información cualitativa y
cuantitativa sobre el grado de adquisición, construcción
y desarrollo del logro de los objetivos previamente
definidos y en los propósitos de formación. A partir de
los resultados obtenidos se toman decisiones sobre la
formulación de los proyectos educativos, estrategias
docentes, de aprendizaje, requerimientos de recursos y
políticas institucionales.
Rendición de Cuentas
Como organismo autónomo, la universidad debe dar
cuenta de su accionar a la sociedad en general, debe
trabajar para establecer mecanismos adecuados que le
permita rendir cuentas ante la ciudadanía y la misma
universidad; lo que implica la generación transparente
de información sobre la consecución de los objetivos
y sobre el cómo se ha conseguido este cumplimiento.
El modelo lleva este componente más allá de la
rutina y el llenado de formatos, dándole un nivel más
sustantivo, teniendo en cuenta que a través de ella se
legitima la institución y se da respuesta a la pertinencia
y responsabilidad social de la institución. Esta actividad
se aborda a través de la construcción de indicadores
de gestión, eficiencia e impacto, relacionados con los
estándares y metas establecidas tanto en el ámbito
estratégico como el educativo y de apoyo.
Procesos Misionales: Componente de Gestión
Educativa
La gestión educativa está dirigida al desarrollo de los
proyectos educativos diseñados en el componente de
gestión estratégica, a través de procesos pedagógicos
con el fin de responder a las necesidades educativas
definidas por la sociedad,
Los procesos educativos misionales se centran en
tres grandes áreas: la formación, identificada como
estratégica por estar fundamentada en el aseguramiento
de la calidad en el aula; la investigación, como apoyo
a la generación de conocimiento pertinente articulado
en la realidad nacional e internacional y la extensión,
desde procesos de inclusión social, y promoción de
emprendimiento, basados ambos en la relación estrecha
entre la universidad, la sociedad en general y el sector
productivo, dándole a la institución una identidad
propositiva y emprendedora frente a los desafíos de
desarrollo nacional.
Estos procesos, desarrollados con aseguramiento de la
calidad, buscan reflejar debidamente en los ambientes
de aprendizaje y en el mejoramiento permanente
de la acción docente, los objetivos propuestos en la
planeación curricular y por ende la respuesta efectiva a
la percepción de necesidades y expectativas del entorno,
superando la posibilidad del fracaso académico y se
focaliza en los siguientes conceptos que fundamentan la
cultura del modelo:
Formación Estratégica
El proceso de formación debe estar centrado en el
estudiante y orientado al desarrollo de las competencias,
definidas en el perfil de egreso. La calidad en este
momento de verdad del modelo, debe manifestarse y
medirse en los insumos, procesos, productos, estrategias
pedagógicas y metodológicas de enseñanza, la evaluación
y el uso de la información resultante para formular planes
de mejoramiento como apoyo a la gestión curricular , es
decir en todos los procesos asociados a formación de la
institución [14]. En este momento adquieren especial
importancia una serie de conceptos como el aprendizaje
autónomo, la metacognición, aprender a aprender, la
enseñanza para la comprensión y el aprendizaje activo.
La efectiva puesta en marcha de este subcomponente
requiere del establecimiento y cumplimiento a cabalidad
de los roles de los actores involucrados así como del diseño
de los canales de interacción, estrategias pedagógicas y
mediaciones apropiadas que faciliten el diálogo proactivo
y la construcción en el ámbito académico. Es necesario
que el estudiante esté permanentemente motivado
en el proceso de formación de manera que participe
activamente, en un proceso que de manera desafiante y
entretenida lo lleve a construir el aprendizaje y descubrir
el saber. La Figura 12 esquematiza lo expuesto:CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 99
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
Rol del profesor: El profesor está preparado como
orientador, y mediante el uso de estrategias pedagógicas,
facilita el aprendizaje, garantiza a los estudiantes su
concepción sobre el conocimiento, los convierte en
agentes autónomos capaces de transformar el medio
ambiente para mejorar el entorno, permite espacios
de comunicación abierta, propende la autorreflexión,
la crítica y la autocrítica no solo en el área específica
del conocimiento objeto de estudio sino también en su
aplicación en el entorno y esto lo logra porque toma en
serio al estudiante y considera sus saberes [14]. Formar
las competencias en los estudiantes, y construye y
afianza sus propias competencias como pedagogos.
Figura 12. Actores en la formación estratégica
Tabla 1. Algunas Estrategias metodológicas [15]
ESTRATEGIA DESCRIPCIÓN
Desarrollo
de estrategias
afectivomotivacionales
Se orientan a que el estudiante sea consciente de su capacidad y estilos de aprender, desarrolle
auto confianza en sus capacidades y habilidades, logre una motivación intrínseca hacia la tarea o
actividad de aprendizaje que debe realizar y sepa superar dificultades. Esas estrategias fortalecen en
el estudiante su voluntad, el “querer aprender” (Alonso y López; 1999), y le ayudan a consolidar un
modelo mental (ideas, ciencias, convicciones) positivo sobre sí mismo y su capacidad para aprender
(Notoria, A et al.; 2000).
Desarrollo
de estrategias
de auto
planificación
Relacionadas con diversos aspectos cuyo propósito último es lograr la formulación de un plan de
estudio realista y efectivo. Este plan permite al estudiante conocer aspectos relacionados con su
estudio y las condiciones en que debe ser realizado.
Surge entonces el planteamiento de la reflexión sobre
las estrategias implementadas por los docentes para
orientar el aprendizaje de los estudiantes, lo cual implica
revisar continuamente el plan de trabajo, las acciones
emprendidas, las necesidades de los estudiantes, la
orientación brindada y la mediación de recursos; de
esta forma, los profesores dejan de ser técnicos y
aplicadores, y pasan a ser profesionales autónomos que
construyen día a día su idoneidad mediante la búsqueda
de la excelencia y el desarrollo de sus competencias.
Dentro de dichas estrategias, vale la pena mencionar
las planteadas por Lileya Manrique Villavicencio [15],
docente de la Universidad Pontificia Javeriana según
muestra la Tabla 1.100 REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
El proceso de aprendizaje: Basados en el libro “Tres
momentos del compromiso docente en Ingeniería” del
grupo de investigación EDUCING [16], el proceso de
aprendizaje se desarrolla en tres momentos en los cuales
el docente, el modelo educativo y el estudiante están
midiendo su nivel de efectividad y coherencia con los
objetivos propuestos desde la planificación curricular.
Estos tres momentos se muestran en la Figura 13:
equipo de los estudiantes.
Evaluación. En esta etapa se mide el alcance de
los propósitos en el proceso de aprendizaje, en la
certificación o calificación, el mismo proceso y en el
aseguramiento de la calidad de la asignatura. Como lo
muestra la Figura 14.
ESTRATEGIA DESCRIPCIÓN
Desarrollo de
estrategias de
autorregulación
Conduce a la aplicación de estrategias seleccionadas para el estudio y el aprendizaje, revisión
continúa de sus avances, dificultades y éxitos en la tarea según la meta de aprendizaje; incluye la
generación de alternativas de solución y previsión de consecuencias, la toma de decisión oportuna
de acciones a realizar o condiciones que cambiar para lograr su propósito.
Desarrollo de
estrategias de
auto evaluación
Se orienta a la evaluación del estudiante y de su objeto de estudio y de las estrategias utilizadas.
Este proceso tiene implícito un compromiso con el
aseguramiento de la calidad dado que en cada una de sus
etapas plasma la evaluación y el mejoramiento continuo
como eje dinamizador del aprendizaje. Miremos cada
etapa:
“Planeación. Se define en tres situaciones: planeación
de currículo, planeación de curso y planeación de la
medición.
De currículo, ya explicado en el proceso de gestión
estratégica; del curso, donde se de definen claramente
sus objetivos, contenido (entendido como el tema,
alcance, referencias, laboratorios para el desarrollo cabal
del conocimiento objeto); ayudas y exámenes de apoyo;
competencias; planeación de las clases individuales;
preparación de cada clase. Y de la medición, basado en
la preparación de pruebas y exámenes; y en la medición
de objetivos.
Desarrollo. Define los procesos y estrategias aplicados
en el aula, las ayudas utilizadas y la ejecución de la clase
propiamente dicha, entendiendo una culminación de la
misma con un resumen y conclusiones desarrolladas en
conjunto como resultado de un trabajo participativo y en
Figura 13. Etapas del proceso de aprendizaje
Figura 14. Propósito de la evaluación. [17]
Debe medir todo lo que signifique mejoramiento, debe
ser permanente, variada y alimentadora del mismo
proceso de aprendizaje y debe dar luz sobre:
• Nivel de cumplimiento de los objetivos planteados en el
proyecto educativo desde el mismo curso, identificando
el nivel de desarrollo de las competencias planteadas
para el perfil de egreso, verificando la pertinencia y
coherencia con el contenido, la asignación de créditos
y los objetivos misionales institucionales.
•. Nivel de cumplimiento de los objetivos del curso y
de la clase identificados en la etapa de planeación del
curso, definiendo si los contenidos, la metodología y
bibliografía siguen siendo vigentes y pertinentes.
• Medición del desempeño del profesor, como una
evaluación de 360° (de todos los actores que se
relacionan con su actividad de formación incluido él
mismo).
• Medición del desempeño de los estudiantes. Parte de
la identificación - evaluación de presaberes y termina
con la identificación –evaluación de los saberes
alcanzados por el estudiante en el curso.
• Medición de la utilidad de los contenidos del curso y CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 101
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
las ayudas usadas en la clase.
• Nivel de coherencia de la malla curricular.”[17].
Rol del estudiante en el proceso de formación: Los
estudiantes deben estar comprometidos con el proceso
de aprendizaje, deben hacerse cargo de su propio
aprendizaje, ser autorregulados, definir sus objetivos,
establecer de manera permanente múltiples interacciones
con el tema de estudio, el docente y los compañeros,
para enriquecer su estructura cognitiva y fortalecer
sus competencias procedimentales y actitudinales.
El estudiante debe ser independiente y autónomo en
el proceso de aprendizaje, es decir, ser un individuo
responsable para aprender, con la capacidad de fijar
objetivos y metas, implementar estrategias y evaluar
su progreso para así lograr un excelente desempeño
académico.
El estudiante continuamente debe desarrollar y refinar
el aprendizaje y las estrategias para resolver problemas,
lo cual incluye la construcción de modelos mentales
efectivos de conocimiento y de recursos. De esta
forma estarán en capacidad de aplicar y transformar el
conocimiento con el fin de resolver los problemas de
forma creativa.
Así mismo, corresponde a los estudiantes mantener
la dinámica permanente de revisión de información,
comunicación, transferencia de conocimientos,
procesos de análisis y síntesis de información, lectura de
la realidad, de manera que puedan participar y aportar
en todas las actividades que se le planteen durante el
desarrollo del proceso de aprendizaje.
Aseguramiento de la calidad en el aula.
El aula de clase debe contener todos los elementos
genéticos de la oferta curricular, es decir, la actividad
que en ella se desarrolla debe ser congruente con los
propósitos de flexibilidad orientada, formación autónoma,
promoción de valores, rigor científico y múltiple
contextualización. En consecuencia, en el aula de clase
deben considerarse todos los indicadores de calidad que
se refieren a la calificación de la gestión curricular y del
clima institucional que le da soporte [14]
Partiendo de la premisa en la que se basa este modelo de
que el estudiante es el centro del proceso formativo, en
este aspecto se busca garantizar la autorregulación del
proceso formativo y la correspondencia del desarrollo
de la asignatura con el conocimiento, la profesión y el
entorno.
Este aseguramiento se hace evidente en la medida
que podamos identificar las siguientes características
llamadas por el profesor Julio César Cañón como los
“signos vitales” de la calidad en el aula:
             Liderazgo y orientación por parte del profesor
             Clima de aprendizaje que promueve la autonomía
             Prácticas de seguimiento, evaluación y
mejoramiento
             Evaluación integral: docente, estudiantes, curso
             Recursos: físicos, bibliográficos mobiliario y
dotación
             Infraestructura tecnológica (disponibilidad y
efecto),
             Coherencia de las tres etapas de la acción docente.
Planeación, desarrollo y evaluación
             Satisfacción de los estudiantes.
             Vinculación de otros actores: “egresados”,
docentes, externos
             Publicaciones y divulgación de resultados [13].
Procesos de Apoyo: Componente de gestión de
recursos
Definidos los proyectos educativos, es necesario poner
en marcha los procesos que permitan operarlos dentro
del modelo. Bajo este componente, se busca garantizar
la provisión adecuada y oportuna de recursos para la
implementación y mejoramiento de los procesos del
modelo, que involucran tanto el diseño como la puesta en
marcha de los proyectos educativos. Esta responsabilidad
genera un compromiso marcado -cifrado principalmente
en la alta de dirección- de gestionar tanto al interior
de la institución como con agentes externos, todos
los recursos humanos, de infraestructura, financieros,
e incluso el ambiente de trabajo, indispensables en
la implementación y mejora continua efectiva de los
procesos del modelo. Al ligarlo con el aseguramiento
de la calidad, estamos avalando el racional, eficiente y
oportuno uso de los mismos.
Recursos Humanos: Al incluir el sistema de
aseguramiento de la calidad en este subproceso, se
requiere que quien opere bajo este modelo, sea personal
competente, vinculado a equipos de trabajo con perfiles
de competencias claramente definidas de manera tal, que
operen en los procesos del modelo para la construcción
asertiva en los proyectos educativos. De igual
manera, en conformidad con la filosofía del modelo,
es importante mantener un seguimiento actualizado
al perfil del personal vinculado. El desarrollo de
este recurso debe involucrar variables asociadas a la
medición permanente del ambiente organizacional y
a la implementación de acciones que propendan por
su mejoramiento, de tal forma que los miembros de 102 REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
la institución, se comprometan y sientan motivados a
contribuir a la consolidación de la calidad.
Recursos de Infraestructura: Ya sea física o tecnológica,
es importante la debida proyección gestión y provisión
de los espacios, el software, el hardware y demás
elementos necesarios para el eficiente desarrollo del
proceso educativo, manteniéndose permanentemente
actualizada.
Recursos Financieros: Hacer factible el modelo
educativo pertinente y con un nivel de alta calidad,
requiere un esfuerzo máximo en la consecución y uso
eficiente de los recursos. La dirección en este modelo,
tiene claro que el financiamiento ya no proviene solo
de los gobiernos y del ingreso por matrícula sino que
ingresa al escenario el sector productivo como fuente
de recursos, y esta vinculación se hace posible a medida
que la institución demuestra su flexibilidad y capacidad
de respuesta rápida a las necesidades de este último.
7. CONCLUSIONES
Toma importancia en estos momentos, de gran
dinamismo y transformación en el contexto mundial,
la Gestión Educativa y el Enfoque de Formación
por Competencias en sus diversas dimensiones para
alcanzar la calidad, eficiencia y equidad en la Educación
Superior frente a los retos planteados en aspectos como
cobertura, modernización, financiamiento, rendición de
cuentas y la responsabilidad social.
Exige el mundo productivo que el quehacer universitario
responda a los requerimientos de la sociedad, evaluándolo
según la pertinencia y efectividad de las competencias
desarrolladas por sus egresados.
El enfoque por competencias requiere para su
implementación la concurrencia de varios aspectos a
saber:
- La reestructuración del modelo educativo soportado
en un sistema de gestión de calidad, involucrándolo
como un sistema articulado, asegurado y medible
que garantice su desarrollo y apoye el proceso
de aprendizaje mediante la retroalimentación
permanente, manteniendo su vigencia en el ámbito
global.
- La implementación de una gestión estratégica que
involucre pertinencia, contextualización y eficiencia
en la planeación y desarrollo de los procesos
educativos, articulándolos con el sector productivo
bajo una mirada prospectiva propendiendo por
que el conocimiento se constituya como motor de
desarrollo.
- La reconfiguración del trabajo académico, visto en
sus tres niveles donde cada actor desempeña un rol
principal, el estudiante, el docente y el proceso de
aprendizaje propendiendo más que por la adquisición
del conocimiento, por la consolidación de actitudes
y valores que le permitan al egresado desempeñarse
con un alto nivel de calidad como profesional, como
ciudadano y principalmente, como persona.
- La asignación de recursos tanto humanos a través del
aporte de expertos, como financieros, tecnológicos y
de infraestructura que garanticen su implementación
eficiente.
- La definición de un sistema de evaluación a través
de indicadores que verifiquen la oportunidad y
pertinencia del proceso formativo; la calidad y
eficiencia de los recursos utilizados y el impacto del
clima institucional y de los procesos de calidad en
los procesos educativos.
La implementación de este modelo educativo implica
la consolidación de una cultura de calidad, que debe
estar presente en todos los aspectos del quehacer de
la universidad; por consiguiente, sus resultados solo
podrán evidenciarse en el mediano plazo.
La articulación entre la universidad y el sector productivo
pasa a ser pilar en el desarrollo de las tres funciones
principales de la educación superior, investigación,
docencia y extensión, las cuales deben estar en diálogo
permanente de manera que la Universidad participe
activamente en el desarrollo de la región y el país.
La autonomía, la transparencia y la rendición de
cuentas se constituyen como un imperativo ético, en las
Instituciones de Educación Superior.
El Ministerio de Educación Nacional, planteó para el
año 2007, año de la Gestión Educativa, orientaciones
a la Educación Superior en el marco de la Visión
2019, basadas en la gestión educativa con calidad,
responsabilidad social, pertinencia, eficiencia de recursos
y por supuesto formación basada en competencias;
visión que ratifica lo expuesto en la ley 749 de 2002,
referente a la organización del servicio público de
educación superior en las modalidades de educación
técnica profesional y tecnológica, que propende por
la articulación universitaria con la media técnica, CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 103
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
mediante la actividad formativa de Pregrado por ciclos
propedéuticos.
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