LAS TECNOLOGÍAS DE LA
INFORMACIÓN Y LAS COMUNICACIONES (TIC) EN LA GESTIÓN ACADÉMICA DEL PROCESO
DOCENTE EDUCATIVO EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
(Revista Pedagogía
Universitaria Vol. XII No. 1 2007)
Palabras Claves:
Gestión Académica, Proceso Docente Educativo; Tecnologías de la
Información y las
Comunicaciones.
Resumen.
En este trabajo se presentan los aspectos esenciales de un
modelo para el desarrollo de la
Gestión Académica (trabajo metodológico y formación para la
docencia), del Proceso
Docente Educativo en la Educación Superior, la cual está
sustentada en las Tecnologías de
la Información y las Comunicaciones.
La utilización de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones en la Gestión
Académica, posibilita la integración de recursos, sujetos e
instituciones para resolver
problemas comunes, lo cual contribuye al perfeccionamiento
del Proceso Docente
Educativo y por consiguiente, a ponerlo a tono con las
actuales exigencias de la formación
de estudiantes universitarios en la actual sociedad de la
información y el conocimiento.
INTRODUCCIÓN.
Los constantes avances tecnológicos que impulsan y dirigen
la dinámica de la sociedad
actual entre los que se encuentran la irrupción acelerada en
ésta de las llamadas
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC),
han impuesto a las
instituciones de educación, en particular a las de educación
superior, la necesidad de
realizar transformaciones en sus procesos formativos de modo
que éstos respondan a la
formación de futuros profesionales que estén preparados para
dar una respuesta adecuada a
las actuales circunstancias de los entornos sociales donde
se desenvuelven, todo lo cual
exige cambios en el pensar y el actuar de los profesores con
respecto al empleo de estas
Tecnologías en dichos procesos.
Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones
ofrecen múltiples posibilidades
en el contexto formativo, como medios de información, de
comunicación y didácticos, por
lo que la utilización de dichas tecnologías en el Proceso
Docente Educativo en la
educación superior, presupone desarrollar de modo diferente
dicho proceso.
Con relación a lo anterior, los profesores universitarios,
como principales responsables de
la formación de los profesionales que la sociedad necesita,
deben estar preparados
adecuadamente con las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones para que
puedan desarrollar una docencia universitaria de nuevo tipo,
acorde con las exigencias de
estos tiempos, lo que presupone cambios en sus funciones,
tareas, actitudes, así como en su
superación.
Precisamente este trabajo persigue como principal objetivo,
analizar los elementos
esenciales que son necesarios para desarrollar la Gestión
Académica (trabajo metodológico
y formación para la docencia) del Proceso Docente Educativo
en la educación superior,
con el empleo de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, con vistas a
lograr una mayor calidad en dicho proceso.
DESARROLLO.
En este trabajo el término de Gestión Académica sustentada
en las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones, del Proceso Docente
Educativo, se está entendiendo
como un proceso que se desarrolla con mediación de dichas
tecnologías, las que están
presentes en las distintas relaciones que se producen en el
mismo.
La concepción teórica en que se apoya este trabajo acerca de
la Gestión Académica
sustentada en las TIC, parte de considerar la contradicción
que se produce entre la
traslación de dichas tecnologías al Proceso Docente
Educativo y su transposición
didáctica.
En tal sentido, la traslación de las TIC al Proceso Docente
Educativo alude la sustitución
de los antiguos medios, o en la superposición de los nuevos
y los viejos medios, sin
cambios en dicho proceso, es decir, en la traslación de esas
tecnologías, se reconoce
exclusivamente el carácter utilitario y pragmático de las
mismas. De este modo, el valor
que adquieren dichas tecnologías está determinado únicamente
por sus potencialidades
tecnológicas, pero divorciado del contexto metodológico en
que éstas son utilizadas.
La traslación está referida a la incorporación o aplicación
tecnológica sin los fundamentos
teóricos requeridos, mientras que con la transposición
didáctica, se reconocen sus
fundamentos epistemológicos: naturaleza del conocimiento
adquirido a través de las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y la
dinámica de su estructuración y
funcionamiento, aspectos que al ser entendidos en su
carácter dialéctico y como proceso,
configuran una “alfabetización científico - tecnológica”,
que valora más las modificaciones
cualitativas que las cuantitativas. Es decir, la
transposición didáctica presupone la
utilización fundamentada de dichas tecnologías.
Ambos aspectos consiguientemente han de darse en unidad
dialéctica, pues en la misma
medida en que se produce la transposición didáctica, se
favorece la traslación de otras
nuevas tecnologías, pero a un nivel superior, que luego
condiciona, una vez más, una
nueva transposición didáctica, y así sucesivamente.
Interpretar esta contradicción desde
una perspectiva desarrolladora, propiciadora de cambios en
las estructuras organizativas,
en la actitud de los profesores, en el modo de pensar y
hacer el Proceso Docente Educativo,
lleva a pensar también en una Gestión Académica en sus
diferentes niveles, de manera
diferente.
Teniendo en cuenta lo anterior, la Gestión Académica del
Proceso Docente Educativo
sustentada en las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, es entendida
como el proceso de toma de decisiones y acciones de carácter
descentralizado,
compartido y diversificado, que lleva a cabo el personal
docente, apoyado en dichas
tecnologías, en los ámbitos tecnológico, metodológico y de
formación para la docencia y
que se desarrolla a través de relaciones de colaboración
(entre sujetos e instituciones), con
el objetivo de asegurar a través de sus funciones:
planificación, organización, ejecución y
control, el desarrollo exitoso de las actividades propias de
los procesos que la conforman y
con ello garantizar la pertinencia, el impacto y la
optimización del Proceso Docente
Educativo. (Izquierdo, J. M., 2004).
Se dice que dicha Gestión Académica es descentralizada, al
no ser privativa de un
individuo ni de una institución, sino que en la misma pueden
participar varios sujetos e
instituciones, ya sea nacionales o del exterior (a través
del vínculo que se establece
mediante la red informática) en la solución de problemas
comunes; compartida, dada la
posibilidad que tienen los sujetos de la gestión, de
compartir a través de la red informática,
todo tipo de información y recursos y efectuar entre todos
un trabajo colaborativo; y es
diversificada, por la variedad de problemas que han de
resolver los sujetos que participan
en la misma.
La Gestión Académica del Proceso Docente Educativo,
sustentada en las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones, va a ser desarrollada por
el personal docente,
entendido como el conjunto de personas que participan ya sea
directamente o como
colaboradores, en el desarrollo de dicho proceso en una
carrera, esto es: profesores,
técnicos, alumnos ayudantes o estudiantes de alto
aprovechamiento docente, profesionales
y personal calificado de los centros de producción, de
servicios o de investigación,
vinculados a la misma.
Dadas las posibilidades que ofrecen las Tecnologías de la
Información y las
Comunicaciones, dicho personal docente puede ser modificado
en la propia marcha del
proceso, ya que además de las personas antes definidas,
pueden incorporarse otras:
60Revista Pedagogía Universitaria Vol. XII No. 1 2007
estudiantes, profesores de otras universidades donde se
estudia la carrera (nacionales o del
exterior) u otros profesionales vinculados a la misma.
Del análisis efectuado queda entonces evidenciado que la
introducción de las Tecnologías
de la Información y las Comunicaciones en la Gestión
Académica del Proceso Docente
Educativo, dota a ésta de determinadas cualidades, las
cuales constituyen dimensiones, en
tanto están expresando cualidades atribuidas al proceso de
Gestión Académica, resultado
de relaciones entre aspectos o rasgos esenciales
(configuraciones), en cuyo interior se da
un movimiento favorecido por la contradicción entre la
traslación y la transposición
didáctica de esas tecnologías.
De esta forma, constituyen dimensiones de la Gestión
Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en las Tecnologías de la Información y
las Comunicaciones: la
dimensión tecnológica, la de formación para la docencia y la
metodológica. Esta última
tiene un papel fundamental en la dinámica de dicho proceso,
dado a que la misma está
referida a los métodos, las acciones, las decisiones a
seguir por el personal docente, para
que la gestión de dichas tecnologías para el Proceso Docente
Educativo (dimensión
Tecnológica), no obedezca a criterios netamente pragmáticos
o utilitarios (traslación), sino
que tome como base, el análisis de las regularidades que se
dan en ese proceso en sus
diferentes eslabones: diseño curricular, dinámica y
evaluación y niveles de sistematicidad
(transposición didáctica), a partir de la actualización de
dicho personal en función de los
constantes cambios tecnológicos (dimensión Formación para la
docencia).
Dimensión “Tecnológica”.
Está referida a la gestión de toda la infraestructura
tecnológica asociada a las TIC, esto es:
computadoras, redes, equipos, sistemas, programas,
herramientas, que aseguran el
desarrollo del Proceso Docente Educativo y por ende, las
restantes dimensiones de la
Gestión Académica.
Lo anterior toma en cuenta el aseguramiento de los recursos
tecnológicos que garantizan el
trabajo en red (funcionamiento de la Intranet y acceso a
Internet) que hacen posible la
comunicación mediante charlas electrónicas, correo
electrónico, etc., entre los sujetos que
participan en el Proceso Docente Educativo, así como el
acceso de éstos, mediante las
redes, a todos los recursos que necesitan. Incluye la
gestión de las plataformas o
metodologías para el diseño e implementación de los cursos y
de los materiales para el
desarrollo de la docencia, esto es: entornos de aprendizaje
tales como campos y bibliotecas
virtuales, recursos didácticos como multimedias
interactivas, videos, simuladores, por sólo
mencionar algunos.
La dimensión “Tecnológica” está determinada por la gestión
de las Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones como objeto de estudio o
trabajo (carácter de objeto
de dichas tecnologías) y como medio de información, de
comunicación y/o didáctico
(carácter de medio de esas tecnologías). La relación entre
ambas se sintetiza en el
carácter dinámico de las TIC, configuración que está
referida a los vertiginosos y
continuos adelantos asociados a dichas tecnologías, y cómo
se aprovechan
convenientemente en función de la Gestión Académica y del
propio Proceso Docente
Educativo.
La relación existente entre el carácter de objeto, el
carácter de medio y el carácter dinámico
de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones,
expresa el impacto que dichas
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tecnologías van a provocar en la Gestión Académica, a partir
del efecto transformador que
éstas producen en los objetos de estudio y trabajo, en los
medios (de información, de
comunicación y/o didácticos) así como en los sujetos, todo
lo cual posibilita la
transformación y perfeccionamiento del Proceso Docente
Educativo .
Dimensión “Tecnológica” de la Gestión Académica sustentada
en las TIC.
Dimensión “Formación para la docencia”.
Está referida a la gestión para la superación (actualización
y adiestramiento) de profesores
y demás sujetos que conforman el personal docente, con
vistas a que los mismos puedan
desarrollar adecuadamente sus tareas y funciones en el
Proceso Docente Educativo.
La misma está determinada por la relación existente entre
los ámbitos de actuación,
configuración que hace referencia a las funciones que debe
desarrollar el personal docente,
en ambientes mediados por las TIC y los ámbitos de cambio,
configuración que está
referida a las tareas que han de desarrollar los sujetos que
conforman el personal docente y
en particular los profesores, en ambientes tecnológicos. La
relación de ambas
Configuraciones se sintetiza en los ámbitos de
actualización, que dan cuenta de la
Superación (profundización o ampliación de los conocimientos)
que requiere el personal
Docente para el desempeño de sus tareas y funciones, acordes
con las necesidades sociales,
lo cual repercute indudablemente en la calidad del Proceso
Docente Educativo.
La relación entre los ámbitos de actuación, los ámbitos de
cambio y los ámbitos de
actualización, expresa la cualidad de pertinencia de la
Gestión Académica, la cual está
referida a la conveniencia o idoneidad de la actualización
(permanente) del personal
docente, para que el mismo pueda adaptarse a los constantes
cambios y demandas del
contexto social, asociados al vertiginoso desarrollo de las
TIC, así como para el adecuado
desempeño de sus tareas y funciones, para satisfacer los
objetivos en la formación de los
profesionales que necesita la sociedad.
Dimensión “Formación para la docencia” de la Gestión
Académica sustentada en las
TIC.
• Ámbitos de actuación (funciones o roles de los sujetos que
conforman el personal
docente).
- Para los profesores: guías del proceso; tutores,
orientadores, consultores; gestores o
coordinadores de ambientes de aprendizaje; colaboradores en
grupo; supervisores
académicos; coaprendices; coevaluadores.
- Para los otros sujetos: tutores, orientadores,
consultores; colaboradores; coaprendices;
coevaluadores.
• Ámbitos de cambio (tareas a desarrollar por el personal
docente en ambientes
tecnológicos).
Están referidas a cuatro aspectos fundamentales: la
comunicación, las estrategias
metodológicas, la función informativa y el entorno laboral y
profesional.
- La comunicación: Empleo de la comunicación tanto
sincrónica como asincrónica, a
través de la red informática en el desarrollo de su labor.
- Las estrategias metodológicas: Empleo de metodologías más
dinámicas y participativas
en el Proceso Docente Educativo.
- La función informativa: De poseedores de la información a
facilitadores de la misma.
- Su entorno laboral y profesional: Del trabajo aislado, al
colaborativo, a través de la
participación con otros sujetos en grupos
interdisciplinarios y en proyectos comunes.
• Ámbitos de actualización (está referido a la superación
del personal docente para el
desarrollo de sus tareas y funciones en el proceso):
comprende la superación para la
profesión, la pedagógico – investigativa y la tecnológica.
- Superación para la profesión: Le permite al personal
docente (profesionales o no), la
constante actualización en los adelantos científico –
técnicos acerca de la profesión y la
misma se manifiesta a través de cursos, capacitaciones o
entrenamientos a dicho personal.
- Superación pedagógico – investigativa: Se manifiesta
fundamentalmente a través de
cursos de superación y la misma posibilita a los miembros
del personal docente, apropiarse
de los conocimientos básicos, tanto didácticos como los de
la metodología de la
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investigación científica, permitiéndole a éstos poder
desempeñar las funciones que les son
inherentes en el Proceso Docente Educativo.
- Superación tecnológica: Está referida fundamentalmente a
la superación con las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. La
superación inicial y permanente
del personal docente y en particular la de los profesores,
con dichas tecnologías, está
encaminada a que éstos adquieran una adecuada preparación
con las mismas de modo que
las puedan emplear eficientemente en el perfeccionamiento
constante del Proceso Docente
Educativo.
Dimensión Metodológica.
Está referida al estudio y selección de métodos, sistemas,
programas y herramientas para el
diseño y creación de materiales didácticos instructivos, así
como para la preparación de las
asignaturas y cursos. Incluye la selección de los contenidos
y los procesos de evaluación,
así como el seguimiento de los mismos, además de la
búsqueda, el acondicionamiento y
mantenimiento de un ambiente adecuado para el aprendizaje.
Comprende la planificación,
la organización, la coordinación y el control de las
actividades académicas, laborales e
investigativas del Proceso Docente Educativo, así como la
creación de las estructuras
organizativas necesarias que aseguran el desarrollo exitoso
del mismo.
Dicha dimensión está determinada por la relación existente
entre las necesidades
metodológicas, configuración que hace referencia a los
problemas o aseguramientos que
deben de ser resueltos en el orden metodológico, para
garantizar el desarrollo eficiente de
los componentes (académico, laboral e investigativo) del
Proceso Docente Educativo y el
ambiente metodológico, que es la configuración que está
referida al conjunto de
condiciones o circunstancias que rodean o caracterizan a las
actividades metodológicas
(con el empleo de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones), lo cual
comprende a sujetos y recursos, tanto físicos como del
Ciberespacio, que hacen posible el
desarrollo de dichas actividades. La relación de ambas
configuraciones se sintetiza en el
trabajo metodológico, mediante el cual se solucionan todas
las necesidades de índole
metodológico que se presentan en el Proceso Docente
Educativo.
La relación entre las necesidades metodológicas, el ambiente
metodológico y el trabajo
metodológico, expresa la optimización de la Gestión
Académica sustentada en las
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, cualidad
que está referida a la
posibilidad de desarrollar un trabajo metodológico, apoyado
en dichas tecnologías, basado
en el uso óptimo y racional de recursos, métodos y sujetos
para solucionar las necesidades
metodológicas que se presentan en el Proceso Docente
Educativo y así cumplir con los
objetivos de dicho proceso y por ende alcanzar los
resultados esperados .
Dimensión “Metodológica” de la Gestión Académica sustentada
en las TIC.
El trabajo metodológico apoyado en las TIC, se caracteriza
por la integración, a través del
Ciberespacio, de los diferentes sujetos que pueden colaborar
con el Proceso Docente
Educativo (profesores de otros centros, personal calificado
de la industria, especialistas en
determinada materia, etc.), así como también de los recursos
necesarios para darle solución
a las necesidades metodológicas que se presentan en dicho
proceso, lo cual mejora la
eficiencia y calidad del mismo, al desarrollarse un trabajo
colaborativo entre todos estos
sujetos, lo que permite compartir criterios, esfuerzos y
resultados, evitando la duplicidad
de trabajos. Este nuevo tipo de trabajo metodológico
incorpora a través de la red
informática a un número variable de sujetos e instituciones,
extendiéndose el mismo más
allá de las fronteras de cada centro en particular.
De todo el análisis realizado, pueden establecerse un
conjunto de relaciones con carácter de
regularidad, que revelan la esencia de la Gestión Académica
del Proceso Docente
Educativo, sustentada en las Tecnologías de la Información y
las Comunicaciones.
Regularidades de la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada
en las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones:
1. La relación dialéctica entre la traslación de las
Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones y su transposición didáctica, garantiza la
dinámica de las dimensiones
Tecnológica, Formación para la docencia y Metodológica, de
la Gestión Académica del
Proceso Docente Educativo, sustentada en dichas tecnologías.
2. La relación entre el carácter de objeto de las
Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones, el carácter de medio de las mismas y su
carácter dinámico, garantiza el
impacto de la Gestión Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en esas
tecnologías.
3. La relación entre los ámbitos de actuación, los ámbitos
de cambio y los ámbitos de
actualización del personal docente, garantiza la pertinencia
de la Gestión Académica del
Proceso Docente Educativo, sustentada en dichas tecnologías.
4. La relación entre las necesidades metodológicas, el
ambiente metodológico y el trabajo
metodológico, garantiza la optimización de la Gestión
Académica del Proceso Docente
Educativo, sustentada en esas tecnologías.
CONCLUSIONES.
1. El empleo de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones en el Proceso
Docente Educativo en la educación superior ha evidenciado la
necesidad de trasformar
el trabajo metodológico y la formación de los profesores y
otros sujetos que participan
en dicho proceso, para que éstos puedan enfrentar los retos
que en cuanto a la
formación de los profesionales, necesita la sociedad actual.
2. La relación dialéctica existente entre la traslación de
las Tecnologías de la Información
y las Comunicaciones al Proceso Docente Educativo y su
transposición didáctica,
constituye el elemento dinamizador que conduce a la
transformación de la Gestión
Académica de ese proceso, con el empleo de dichas
tecnologías.
3. Las dimensiones Tecnológica, Formación para la docencia y
Metodológica así como
las relaciones que se producen entre éstas, permiten revelar
la esencia de la Gestión
Académica del Proceso Docente Educativo, sustentada en las
Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones.
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SEGUNDO TEMA PEGADO DE TRABAJO MAESTRIA
Calidad y CompetenCias: propuesta de un modelo eduCativo en
eduCaCión superior
resumen
La Educación Superior se caracteriza actualmente por la
notoria tendencia hacia una formación enfocada en competencias, que garantice la idoneidad
del egresado en los espacios de actuación que le sean requeridos.
Adicionalmente, la comunidad académica que la conforma ha
centrado esfuerzos en la búsqueda de la calidad, exigiendo el análisis de directrices asociadas
a este tema, a lo que se suma el esfuerzo nacional por el aseguramiento de la
calidad en la educación.
Este horizonte, ha
permitido a la Universidad Industrial de Santander establecer una estrecha
relación entre la formación basada en
competencias y la gestión de calidad, fundamentada en un primer momento, en la
necesidad de diagnosticar y abordar el entorno, - traducida en la satisfacción
de la sociedad en la cual se actúa (usuarios)Bajo esta primera reflexión, se
traslada la formación a un contexto de gestión de calidad, al requerirse la
rigurosa atención a la pertinencia de
los programas y el diseño curricular, la generación y aplicación de estrategias
pedagógicas (prestación del servicio), y el diseño de estándares y herramientas
de seguimiento y evaluación, fundamentadas principalmente en evidencias de idoneidad e
indicadores de desempeño (análisis, medición y mejora).
PALABRAS CLAVE: Competencias, Gestión de calidad educativa,
Modelo educativo, Calidad en Educación superior,
Indicadores de idoneidad.
ADOLFO LEÓN ARENAS LANDÍNEZ
Decano de la Facultad de Ingenierías Fisicomecánicas
Universidad Industrial de Santander
BEATRIZ MILENA JAIMES LUNA
Ingeniera Asistente de la Decanatura de la Facultad de
Ingenierías Fisicomecánicas
Universidad Industrial de Santander
1. REQUERIMIENTO DE UN NUEVO MODELO EDUCATIVO
Las últimas décadas, se han caracterizado, por la presentación de fenómenos no esperados en el
ámbito de la educación superior,
especialmente evidenciados en Iberoamérica, como resultado de las
transformaciones sociales y económicas, la dinámica del conocimiento, el desarrollo tecnológico, la globalización,
los avances científicos, las tecnologías
de la información y los modelos
económicos probados en los siguientes sucesos:
1. Definición de estándares de calidad en educación por parte de los gobiernos, quienes plantean
niveles mínimos de calidad para el otorgamiento
de permisos de funcionamiento de programas académicos, la cual surge como respuesta a una cobertura con
baja calidad que empezó a presentarse,
consecuencia de esta proliferación
mencionada.
2. Competitividad. Demanda del sector productivo de nuevos perfiles de egresados, como
requisito para su supervivencia en el
contexto mundial y el crecimiento de las
economías nacionales.
4. Desarrollar el quehacer educativo enmarcado en:
• Diseño y
desarrollo de programas de formación, adaptados
a las necesidades y requerimientos de la sociedad. Evaluado sobre indicadores
de pertinencia y efectividad de las competencias de los graduados en relación
con el contexto.
•
Mejoramiento de sus niveles de eficiencia académica, administrativa y financiera.
• Énfasis
en mejoramiento de la calidad en procesos y productos educativos.
• La
cultura del autocontrol.
• El
autofinanciamiento de recursos.
·
se genera una nueva visión educativa que busca llevar al país a niveles
superiores de productividad y competitividad en el supuesto de mejorar el
ingreso y su distribución, fundamentada en la expansión, mejoramiento de la calidad y la
redefinición de proyectos educativos en una tarea denominada “La Revolución
Educativa”[4].
NECESIDADES
La inserción de la educación superior en los mercados
globales.
La consolidación de modelos de universidades de categoría
mundial.
El crecimiento de la educación transnacional.
El inglés como lengua preponderante en el entorno educativo
global.
El aumento en el acceso a la educación superior.
Diversidad acrecentada en el sector.
Expandir la cobertura Conservar rasgos culturales particulares
Cohesionar sistemas nacionales de educación superior.
Implementar estándares internacionales.
Ajustar los sistemas nacionales a estándares internacionales
El contexto social, paulatinamente más complejo, hace surgir la necesidad de formar un talento
humano que consolide la base fundamental
del patrimonio en la sociedad del conocimiento e impulse el desarrollo y
crecimiento de la economía, elevándola a niveles de competitividad más altos. Lo anterior
ratifica tres actores fundamentales dentro de la sociedad como motores dinamizadores e impulsadores de los
cambios en los enfoques y procesos de formación a nivel de educación superior:
el estado, el sector empresarial y la comunidad (académica y general).
Emergen entonces desafíos para responder ante dichos actores
con niveles de calidad propios de las instituciones generadoras de conocimiento
e innovación científica y tecnológica:
las Instituciones de Educación Superior
1. Promover el potencial innovador y emprendedor de la
sociedad.
2. Propiciar el encuentro, intercambio y colaboración mutua
entre la universidad y la empresa.
3. Aumentar y converger la inversión en conocimiento (educación,
investigación, desarrollo tecnológico, de gestión e innovación).
4. Fomentar y reforzar la transferencia de tecnología y de
resultados de investigación por parte de las universidades al tejido productivo.
5. Desarrollar procesos formativos ante las nuevas demandas
del saber.
6. Aumentar la idoneidad del talento humano que resulta de
su proceso formativo.
autoevaluación y autorregulación, manteniendo su vigencia en
el ámbito educativo global.
De acuerdo con lo anterior, es evidente que la educación superior
debe reconfigurar su trabajo académico teniendo en cuenta el entorno social,
regional, nacional e internacional en el que se contextualiza, lo cual se puede esquematizar
Cambios sociales Cambios económicos Transformaciones en el sector empresarial, estatal y la sociedadÉnfasis en mejoramiento de la
calidad en procesos y productos Talento humano competente, Desempeño Idóneo, Interacción efectiva: Educación -
Mundo del trabajo Nuevas Demandas del
saber Reconguración del trabajo academico (Roles, metodologías y estrategias
educatvas)
* Dinámica del conocimiento
* Desarrollotecnológico
* Globalización
* Tecnológias de la información
* Movilidad laboral
* Opciones independientesde trabajo
Conceptualicemos estos dos enfoques:
2. COMPETENCIAS “En un profesional se integran
conocimientos, habilidades, actitudes, valores y se manifiestan todos los elementos construidos en los procesos de
formación y en el contexto social. Este conjunto se puede identificar como
competencias de empleabilidad o de egreso, producto de la integración de
competencias académicas y sociales, además constituyen la capacidad que tiene
cada persona para enfrentarse idóneamente al mundo laboral, integrarse a una nueva comunidad y
continuar su proceso de aprendizaje. El compromiso con la formación por
competencias permite darle sentido a la formación integral, a la relación
universidad - sociedad, al aprendizaje significativo y, en particular al
aprender a aprender como el principal reto a que se enfrentan los actores en la
comunidad académica.”[5]
Siendo la competencia una actuación idónea del profesional,
implica un nuevo enfoque para la educación y no un modelo educativo o
pedagógico, el cual focaliza los siguientes aspectos específicos en la
docencia, del aprendizaje y de la evaluación:
Razones que motivan
la reconfiguración del trabajo académico en las Instituciones de Educación
Superior
1. La integración de los conocimientos, los procesos
cognoscitivos, las destrezas, las habilidades, los valores y las actitudes en
el desempeño ante actividades y problemas.
2. La construcción de los programas de formación acorde con
los requerimientos disciplinares,
investigativos, profesionales, sociales, ambientales y
laborales del contexto.
3. La orientación de la educación por medio de estándares e
indicadores de calidad en todos sus
procesos.
Para una Institución de Educación Superior adoptar el
enfoque de formación basado en competencias implica el rediseño de toda su
estructura académica y administrativa, la reconfiguración del trabajo académico
desde el diseño curricular, la planeación curricular, los procesos pedagógicos
a utilizar en el aula, la definición de
competencias requeridas en los docentes, la redefinición del concepto de evaluación;
así mismo implica caracterizar el perfil
de ingreso de los usuarios del proceso formativo involucrando el reconocimiento
de los saberes previos en los mismos. De esta manera, la obtención de
competencias en el egresado surge no por aparición espontánea al final del
proceso de formación.
CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO
91
EDUCATIVO EN
EDUCACIÓN SUPERIOR sino de manera gradual y medida a través del propio
proceso, de manera que la Entidad Educativa alcance a reaccionar oportuna y
asertivamente al identificar desviaciones en las metas de formación.La
concepción sobre competencias que se propone, ha sido debatida con
expertos en diversos seminarios, publicaciones y congresos “procesos complejos
de desempeño con idoneidad en un determinado contexto, ejerciendo la
responsabilidad” [6]. A continuación, el profesor Sergio Tobón, clarifica los
términos de esta
definición:
a. Procesos: acciones que se llevan a cabo con un
determinado fin, tienen un inicio y un final
identificable. Implican la articulación de diferentes
elementos y recursos para poder alcanzar el fin
propuesto. Con respecto a las competencias, esto significa
que no son estáticas sino dinámicas y
tienen unos determinados fines: aquéllos que busque la
persona en concordancia con las demandas o requerimientos del contexto.
b. Complejos: se refiere a lo multidimensional y a la
evolución (orden-desorden-reorganización).
Las competencias son procesos complejos porque implican la articulación en tejido de diversas
dimensiones humanas y porque su puesta en acción implica
muchas veces el afrontamiento de la incertidumbre.
c. Desempeño: se refiere a la actuación en la realidad, que
se observa en la realización de actividades o en el análisis y resolución de
problemas, implicando la articulación de la dimensión cognoscitiva, con la
dimensión actitudinal y la dimensión del hacer.
d. Idoneidad: se refiere a
realizar las actividades oresolver los problemas cumpliendo con indicadoreso
criterios de eficacia, eficiencia, efectividad, pertinencia y apropiación
establecidos para elefecto. Ésta es una característica esencial en
lascompetencias, y marca de forma muy importante sus diferencias con otros
conceptos tales como el de capacidad (en su estructura no está presente
laidoneidad).
e. Contextos: constituyen todo el
campo disciplinar,social, cultural y ambiental, que rodean, significane
influyen una determinada situación. Las competencias se ponen en acción en un
determinado contexto, y éste puede ser educativo, social, laboralo científico,
entre otros.
f. Responsabilidad: se refiere a
analizar antes de actuar, las consecuencias de los propios actos,respondiendo
por las consecuencias de ellos unavez se ha actuado, buscando corregir lo más
pronto posible los errores. En las competencias, todamactuación es un ejercicio
ético, en tanto siempre esnecesario prever las consecuencias del desempeño, revisar
cómo se ha actuado y corregir los erroresde las actuaciones, lo cual incluye
reparar posibles perjuicios a otras personas o a sí mismo. El principioen las
competencias es entonces que no puede haberidoneidad sin responsabilidad
personal y social [6].
3. GESTIÓN EDUCATIVA BASADA EN EL
ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
La gestión educativa es un
proceso orientado al fortalecimiento de los proyectos educativos de las instituciones,
que ayuda a mantener la autonomía institucional, en el marco de las políticas
públicas, y que enriquece los procesos pedagógicos con el fin de responder a
las necesidades educativas locales, regionales, nacionales y globales [7].
Enmarcándonos en la gestión de calidad en los sistemas educativos, ésta, se
orienta a mejorar los procesos mediante acciones tendientes, entre otras, a
disminuir la burocracia y los costos, aumentarla flexibilidad administrativa y
operacional, facilitar el aprendizaje continuo, propender por el aumento de
productividad y la creatividad en los procesos [8]. Bajo estos preceptos, la
gestión educativa se empieza a entrelazar significativamente con el ciclo Planear,
Hacer, Verificar y Actuar, fundamento conceptual de lacalidad, que en todo
momento es retroalimentado por la sociedad, el estado y el sector productivo;
actores que al inicio del proceso plantean necesidades y expectativas a las
Instituciones de Educación Superior y reciben de ésta los productos resultado
de los procesos educativosa través de la rendición de cuentas,
El Estado ha intervenido
definiendo de manera participativa, estándares de calidad, es así, como los procesos
de acreditación de programas y de instituciones se han posicionado como
estrategias fomentar y asegurar la
calidad en la educación superior, a fin de que las instituciones formadoras
rindan cuentas a la sociedad sobre los niveles de calidad con los que están
respondiendo a sus requerimientos y sobre el cumplimiento de los objetivos que
le han sido trazados en su fundamento misional, visionar y funciones. Así mismo,
y como resultado necesario de la globalización,la calidad no puede centrarse en
una concepción interna del país, sino antes bien, vislumbrar el escenario internacional
como referente de comparación en cuanto a índices de calidad y niveles de
enseñanza. La calidad puede ser evaluada
desde tres enfoques: interno, externo y sistémico (como conjugación de los dos
anteriores). En el enfoque interno, la calidad se asocia principalmente con
estándares cuantitativos, con indicadores objetivos como número de profesores, nivel
de educación de los mismos, tiempo de dedicación a la institución, carga
académica, deserción, número de grupos de investigación, cantidad y alcance de publicaciones
e investigaciones, entre otros. Peromtambién se identifican algunas variables
cualitativas, como la estructura y flexibilidad curricular, las estrategias pedagógicas
utilizadas, el liderazgo y la coherencia de los procesos de organización,
administración y gestión, y el ambiente institucional.
Desde el enfoque externo de la
calidad, ésta se asociacon la respuesta que la educación en sus diferentes niveles,
da a las expectativas o percepciones de la sociedad, respuesta que se plantea
en torno a objetivos pedagógicos que precisan el alcance esperado de los procesos
de formación. En este enfoque se relacionan variables referentes al compromiso
con la equidad, el estudio de los problemas de la sociedad y las propuestas de
solución a los mismos, el impulso a una culturacívica que amplíe la democracia
y la haga sostenible, la formación integral, el análisis de los objetivos delos
proyectos educativos verificando si responden a las competencias exigidas en la
demanda de la sociedad, las concepciones filosóficas de la educación, las
políticas curriculares de flexibilidad, interdisciplinariedad, evaluación y
rediseño curricular, la formación parala competitividad y la investigación, la
vigencia en la demanda de las disciplinas y sus áreas de estudio del conocimiento,
entre otros referentes que, en últimas, se centran en el impacto y la
satisfacción de necesidades integrales de la sociedad. Un sistema de gestión de
la calidad apunta a adoptar una visión estratégica que permita planear dirigir
y evaluarmel desempeño institucional especialmente orientado a mejorar su
calidad, la formación por competencias, exige una reconfiguración del trabajo
académico que le implica a la Institución volver la vista a la sociedad am fin
de planear una estructura curricular que mejore la calidad del proceso
formativo y permita entregarle a éstaun profesional que responda con un
desempeño idóneo y de alta calidad; el sistema de gestión de calidad permite consolidar
estándares tanto a nivel formativo (evidencias de idoneidad e indicadores de
desempeño) como a nivel administrativo (procedimientos, indicadores de gestión,
resultado e impacto) que reflejen las necesidades implícitas y obligatorias de
la Institución; la formación basada en competencias trabaja con indicadores de logro
frente a las metas de formación establecidas en los perfiles de egreso por
programa confrontados con losresultados reales de egreso validados en su
desempeño profesional y evaluados paulatinamente desde el inicio, durante y
final del proceso de formación, garantizando el logro del desarrollo potencial
de las competencias definidas por la Institución en el egresado.
calidad permite proveer
información confiable; promover
la transparencia, la
participación y control político y
ciudadano; garantizar el fácil
acceso a la información
relativa a los resultados del
sistema; emprender acciones
preventivas y correctivas, tener
vocación por la mejora
continua, buscar relaciones
óptimas entre calidad y
costo, simplificar procesos y
crear un clima laboral
orientado hacia la productividad,
entre otros beneficios
[10], la formación basada en
competencias a su vez, se
apoya en el principio de
responder asertivamente a la
sociedad posibilitando el trabajo
pertinente y articulado
con la sociedad, el estado y el
sector productivo; de esta
manera dirige la mirada hacia la
responsabilidad social
universitaria.
Estos son algunos de los motivos
que nos permiten
postular un modelo basado tanto
en un sistema de
gestión de calidad como en un
enfoque de formación
por competencias, que más allá de
tener coincidencias
presenta complementariedad para
alcanzar asertivamente
un educación de alta calidad que
responda no solo a las
necesidades locales sino de orden
nacional y global.
En sí, el enfoque por
competencias, implica para su
correcta aplicación, un trabajo
orientado por un sistema
de gestión de calidad en todos
los procesos educativos
para la Educación Superior
4. MODELO EDUCATIVO: PILARES,
ESTRUCTURA Y COMPONENTES
Determinados los marcos
conceptuales que definen los
enfoques que deseamos involucrar
en el modelo educativo,
se hace necesario establecer el
diseño, la estructura y los
componentes que direccionen y
orienten su operación;
pero antes de presentar el
modelo, es importante aclarar
que cualquier esfuerzo por
implementar el sistema de
aseguramiento de la calidad requiere
como mecanismo
facilitador la destinación de un
período de formación
y provisión de recursos que ayude
a las unidades de
la institución a comprender la
tarea con la que se
enfrentan, el intercambio de
información basado en la
credibilidad y la confianza entre
los agentes encargados
de la implementación y la
institución; el refuerzo de
políticas propias y la
incorporación de mecanismos de
recompensas e incentivos para el
óptimo desempeño del
mismo [11].
PILARES
Se identifican tres elementos
como pilares del modelo a
saber: a) la sociedad,
entendiendo ésta como el conjunto
empresa, estado y sociedad
general, b) el estudiante y c)
la mejora continua de los
procesos.
Para comenzar, la búsqueda de una
formación que logre
egresados idóneos para el desempeño
en su entorno,
tiene como centro inicial a la
sociedad, quien provee
la información de sus
requerimientos como garantía de
que el diseño o reforma de los
proyectos educativos,
responden a la realidad y visión
prospectiva del ámbito
regional y nacional en donde se
desenvuelven los
individuos que han sido formados.
En un momento
posterior, es esta misma sociedad
la que retroalimenta
al modelo, respecto a la
efectividad y la pertinencia del
proyecto educativo.
La atención en el estudiante se
centra en la formación
basada en competencias, cuyo
resultado primordial es
el desempeño integral del mismo
como profesional;
lo que implica que los procesos
de enseñanza antes
que dedicarse exclusivamente a la
adquisición
del conocimiento; por tratarse de
la búsqueda de
un “desempeño idóneo”, deben
propender por la
consolidación de actitudes y
valores que le permitan al
egresado desempeñarse con un alto
nivel de calidad en
su rol como profesional, pero
principalmente –y quizás
más importante- como ciudadano y
como persona.
Como tercer pilar del modelo, la
mejora continua
se sustenta en el mantenimiento y
sostenibilidad de
la calidad y el control en los
procesos, lo que lleva
necesariamente al diseño de
instrumentos y mecanismos
de seguimiento y medición, entre
ellos, un sistema de
indicadores.
5. ESTRUCTURA
Con base en la visión sistemática
de la gestión educativa,
presentada en la figura 5, se
estructura el modelo de
formación, que combina las
dimensiones administrativa
y educativa antes identificadas,
definiendo los
componentes y procesos que se
requieren para lograr
el desarrollo e implementación
efectiva del modelo. La
Figura 9 consolida esta
estructura:CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 95
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
6. COMPONENTES DEL MODELO
La estructura del modelo se
cimienta en los procesos
estratégicos, misionales y de
apoyo; que a su vez se
basan en los componentes de
gestión estratégica, gestión
educativa y gestión de recursos.
En este tránsito, se
despliega sobre todo el sistema,
de manera intrínseca
la generación de una cultura de
calidad, planeación,
autoevaluación y mejoramiento,
fundamentada en los
principios de formación
estratégica, aseguramiento
de la calidad en el aula, y la
pertinencia vista desde la
investigación de impacto y la función
de extensión desde
el fomento al emprendimiento y la
inclusión social de la
institución.
Procesos Estratégicos: Componente
de Gestión
Estratégica
El objeto fundamental de los
procesos abordados desde
la gestión estratégica, es
garantizar la consolidación de
una cultura de la planeación, la
calidad, la autoevaluación
y la rendición de cuentas. Solo
los problemas que
se formulan correctamente pueden
solucionarse
correctamente, es por eso que
este macroproceso es tan
importante dentro del modelo que
a continuación se
desarrolla (Figura 10).
Figura 9. Estructura del Modelo
Educativo Propuesto
Figura 10. Gestión Estratégica96
REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
Al tener como insumo los
requerimientos de la sociedad
en la que se actúa, en el
componente de gestión
estratégica se define el perfil
por competencias que se
espera lograr en el egresado. Los
procesos asociados a
él buscan asegurar la pertinencia
del proyecto educativo,
así como la coherencia de las
acciones mediante el
diseño de indicadores e
instrumentos de medición, que
se utilizarán para monitorear el
avance y desarrollo del
proyecto a lo largo de todos los
procesos. Sus productos
principales son: la planeación
curricular, planes de
trabajo, presupuesto proyectado
(de los recursos
requeridos), instrumentos de
seguimiento, control y
evaluación y de rendición de
cuentas, entre otros.
Planeación Administrativa, de
Recursos y Curricular.
Relaciona principalmente la
responsabilidad de la
dirección en la planeación y
desarrollo de la totalidad
de los procesos del modelo, como
elemento central y
direccionador en el logro de sus
objetivos. Así mismo,
enfatiza en la consolidación de
el/los equipos técnicos
necesarios para organizar y
dirigir su accionar.
Comprende la sensibilización de
la comunidad
universitaria acerca del modelo,
los programas y su
enfoque, el rol de los miembros
de la institución en
el logro de los objetivos de los
proyectos educativos,
el acompañamiento y seguimiento a
la efectividad de
los procesos del modelo, la disponibilidad
de recursos,
el aseguramiento de los canales y
procedimientos
apropiados de comunicación al
interior de la institución;
la definición y conformación de
los equipos de trabajo y
en general la puesta en marcha
del modelo y sus planes
operativos.
Uno de los principales productos
en esta etapa es la
planeación curricular, definida
como el resultado de la
organización secuencial temática
donde se privilegian
los saberes (conocer, saber hacer
y saber ser) y en donde
se traducen los objetivos
identificados -con base en el
perfil de egreso- en las
competencias a desarrollar en
cada nivel, unidad, tema y
subtema de las áreas de
estudio [9].
El perfil del egresado se concibe
como “el conjunto de
rasgos y capacidades que,
certificadas apropiadamente,
permiten que alguien sea
reconocido por la sociedad
como profesional, pudiéndosele
encomendar tareas
para las que se le supone
capacitado y competente”
[12]. Disponer de este perfil se
constituye en eje de
acción en cuanto a selección,
diseño y evaluación
del proceso formativo y del
currículo. “La estructura
del perfil profesional puede
traducirse en términos de
competencias de diverso tipo,
organizadas en dominios
de ejercicio profesional y de
formación, los cuales son
normalmente traducidos en
términos de capacidades y
tareas que emplean y desarrollan
en el ejercicio de su
respectiva profesión. Definido
así, el perfil constituye la
descripción del conjunto de los
atributos de un egresado,
en términos de competencias
asociadas a las prácticas
de la profesión” [12].
Desde el entorno, se identifican
las características y
tendencias de la práctica
profesional y la profesión en sí
misma, así como las necesidades
reales de la sociedad
y al interior de la universidad,
se provee información
dirigida a lograr la coherencia
entre lo esperado por el
entorno y la cultura
organizacional, los desarrollos en el
campo del conocimiento y en
general, los aspectos que
caracterizan y hacen única a la
institución.
Precisando, la planeación
curricular tomando como base
la formación basada en
competencias requiere:
Construir
un perfil de egreso, que parte de un análisis
prospectivo institucional, del
contexto basado
en la identificación de
situaciones problemáticas
relevantes en el entorno
suministradas por el sector
productivo, el estado y los
egresados, y de un análisis
funcional para determinar
actividades, funciones y
tareas del desempeño profesional:
Esta actividad utiliza como
insumo el análisis
del entorno realizada
inicialmente en el marco
de la dimensión administrativa y
el proceso de
planeación, organización y
dirección. En esta etapa
se cuenta con estrategias y
formatos utilizados para
el levantamiento de la
información del entorno.
Es importante igualmente en esta
actividad, tener
en cuenta los requisitos legales
y reglamentarios
relacionados con el proceso.
Identificar
las competencias básicas, genéricas
y específicas, que posteriormente
conllevan a la
definición de los saberes
requeridos. Esta actividad
implica una aplicación
metodológica, que para el
modelo de formación se referencia
en el análisis
funcional, enfoque de trabajo
para acercarse a las
competencias requeridas mediante
una estrategia
deductiva que se inicia
estableciendo el propósito
principal de la función
productiva o de servicios bajo
análisis y se pregunta
sucesivamente qué funciones
hay que llevar a cabo para
permitir que la función
precedente se logre.
Las funciones expresan lo que un
profesional debe
ser capaz de realizar en
condiciones normales de
trabajo con el fin de cumplir con
un papel clave
en el ejercicio de un rol. El
análisis funcional es CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 97
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
un procedimiento mediante el cual
se determina el
propósito clave de un área, las
funciones de primer
nivel que los trabajadores y
profesionales deben
realizar para alcanzar dicho
propósito, y las funciones
conexas clasificadas en los
niveles sucesivos hasta
llegar a las contribuciones
individuales, los cuales
se refieren a los aportes
específicos de las personas
al logro del propósito clave
(Zúñiga, 2003).
Estructurar
los contenidos, mediante la determinación
de un diagrama secuencial de los
mismos, obtenido
a través de la desagregación de
las competencias y
la trayectoria del programa,
secuenciación que está
ligada al tiempo de aprendizaje
del alumno.
Determinar
las estrategias educativas, ya que son
las que identifican métodos
pedagógicos, estrategias
didácticas, técnicas de enseñanza
y actividades.
Desarrollar
los materiales e instrumentos que se
utilizan en el proceso de
formación.
Determinar
y planear las actividades requeridas de
verificación, validación y
seguimiento.
Diseñar
los registros que sean necesarios para
proporcionar evidencia de que el
proceso se
desarrolla adecuadamente.
Establecer
los indicadores de idoneidad que permiten
verificar el aprendizaje y por
ende el desempeño.
Diseñar
estrategias encaminadas a establecer la
cultura del docente como
orientador y facilitador.
Sensibilizar
la institución en la cultura dinámica
del proceso. El diseño se
construye y reconstruye
continuamente.
Evaluación y Mejoramiento
Comprende básicamente el
seguimiento y
retroalimentación para la mejora
constante, al diseño e
implementación de los procesos
del modelo, el cual debe
ser contemplado inicialmente desde
la alta dirección de
la universidad. Se centra
entonces en el diseño de un
plan de auditorias
(autoevaluaciones) a la totalidad de los
procesos del modelo, a fin de
asegurar la conveniencia,
adecuación, eficiencia y
efectividad. Esto incluye el
diseño y aplicación de
instrumentos relacionados con el
logro de los objetivos tanto del
programa como de los
módulos o asignaturas, las clases
en sí y la revisión a los
resultados de los procesos, los
planes de mejoramiento y
el estado de acciones para
identificar y superar aspectos
negativos que existen o los que
pueden incidir en los
resultados a obtener; todos ellos
cohesionados con los
propósitos misionales
institucionales.
La evaluación de la planeación
curricular, debe
mostrarnos la oportunidad y
pertinencia del mismo,
la calidad de los insumos
planeados, las alternativas
estratégicas e instrumentales
propuestas, la visión
docente del papel de los
estudiantes en el proceso
diseñado y la influencia del
clima institucional y de los
procesos de acreditación vivenciados
[13].
Es importante resaltar que la
evaluación se debe planear
tanto para los procesos asociados
al componente de
Figura 11. Elementos de análisis
en la planeación curricular98 REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO
MECÁNICAS
gestión estratégica, gestión
educativa y gestión de
recursos, lo cual implica que se
incluya en su diseño
tanto variables administrativas
como de formación,
entendiéndola como un proceso de
retroalimentación,
mediante el cual todos los
actores involucrados en el
proceso educativo (dirección,
docentes, estudiantes
y sociedad), obtienen información
cualitativa y
cuantitativa sobre el grado de
adquisición, construcción
y desarrollo del logro de los
objetivos previamente
definidos y en los propósitos de
formación. A partir de
los resultados obtenidos se toman
decisiones sobre la
formulación de los proyectos
educativos, estrategias
docentes, de aprendizaje,
requerimientos de recursos y
políticas institucionales.
Rendición de Cuentas
Como organismo autónomo, la
universidad debe dar
cuenta de su accionar a la
sociedad en general, debe
trabajar para establecer
mecanismos adecuados que le
permita rendir cuentas ante la
ciudadanía y la misma
universidad; lo que implica la
generación transparente
de información sobre la
consecución de los objetivos
y sobre el cómo se ha conseguido
este cumplimiento.
El modelo lleva este componente
más allá de la
rutina y el llenado de formatos,
dándole un nivel más
sustantivo, teniendo en cuenta
que a través de ella se
legitima la institución y se da respuesta
a la pertinencia
y responsabilidad social de la
institución. Esta actividad
se aborda a través de la
construcción de indicadores
de gestión, eficiencia e impacto,
relacionados con los
estándares y metas establecidas
tanto en el ámbito
estratégico como el educativo y
de apoyo.
Procesos Misionales: Componente
de Gestión
Educativa
La gestión educativa está
dirigida al desarrollo de los
proyectos educativos diseñados en
el componente de
gestión estratégica, a través de
procesos pedagógicos
con el fin de responder a las
necesidades educativas
definidas por la sociedad,
Los procesos educativos
misionales se centran en
tres grandes áreas: la formación,
identificada como
estratégica por estar
fundamentada en el aseguramiento
de la calidad en el aula; la investigación,
como apoyo
a la generación de conocimiento
pertinente articulado
en la realidad nacional e
internacional y la extensión,
desde procesos de inclusión
social, y promoción de
emprendimiento, basados ambos en
la relación estrecha
entre la universidad, la sociedad
en general y el sector
productivo, dándole a la
institución una identidad
propositiva y emprendedora frente
a los desafíos de
desarrollo nacional.
Estos procesos, desarrollados con
aseguramiento de la
calidad, buscan reflejar debidamente
en los ambientes
de aprendizaje y en el
mejoramiento permanente
de la acción docente, los
objetivos propuestos en la
planeación curricular y por ende
la respuesta efectiva a
la percepción de necesidades y
expectativas del entorno,
superando la posibilidad del
fracaso académico y se
focaliza en los siguientes
conceptos que fundamentan la
cultura del modelo:
Formación Estratégica
El proceso de formación debe
estar centrado en el
estudiante y orientado al
desarrollo de las competencias,
definidas en el perfil de egreso.
La calidad en este
momento de verdad del modelo,
debe manifestarse y
medirse en los insumos, procesos,
productos, estrategias
pedagógicas y metodológicas de
enseñanza, la evaluación
y el uso de la información
resultante para formular planes
de mejoramiento como apoyo a la
gestión curricular , es
decir en todos los procesos
asociados a formación de la
institución [14]. En este momento
adquieren especial
importancia una serie de
conceptos como el aprendizaje
autónomo, la metacognición, aprender
a aprender, la
enseñanza para la comprensión y
el aprendizaje activo.
La efectiva puesta en marcha de
este subcomponente
requiere del establecimiento y
cumplimiento a cabalidad
de los roles de los actores
involucrados así como del diseño
de los canales de interacción,
estrategias pedagógicas y
mediaciones apropiadas que
faciliten el diálogo proactivo
y la construcción en el ámbito
académico. Es necesario
que el estudiante esté
permanentemente motivado
en el proceso de formación de
manera que participe
activamente, en un proceso que de
manera desafiante y
entretenida lo lleve a construir
el aprendizaje y descubrir
el saber. La Figura 12
esquematiza lo expuesto:CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 99
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
Rol del profesor: El profesor
está preparado como
orientador, y mediante el uso de
estrategias pedagógicas,
facilita el aprendizaje,
garantiza a los estudiantes su
concepción sobre el conocimiento,
los convierte en
agentes autónomos capaces de
transformar el medio
ambiente para mejorar el entorno,
permite espacios
de comunicación abierta, propende
la autorreflexión,
la crítica y la autocrítica no
solo en el área específica
del conocimiento objeto de
estudio sino también en su
aplicación en el entorno y esto
lo logra porque toma en
serio al estudiante y considera
sus saberes [14]. Formar
las competencias en los
estudiantes, y construye y
afianza sus propias competencias
como pedagogos.
Figura 12. Actores en la
formación estratégica
Tabla 1. Algunas Estrategias metodológicas
[15]
ESTRATEGIA DESCRIPCIÓN
Desarrollo
de estrategias
afectivomotivacionales
Se orientan a que el estudiante
sea consciente de su capacidad y estilos de aprender, desarrolle
auto confianza en sus capacidades
y habilidades, logre una motivación intrínseca hacia la tarea o
actividad de aprendizaje que debe
realizar y sepa superar dificultades. Esas estrategias fortalecen en
el estudiante su voluntad, el
“querer aprender” (Alonso y López; 1999), y le ayudan a consolidar un
modelo mental (ideas, ciencias,
convicciones) positivo sobre sí mismo y su capacidad para aprender
(Notoria, A et al.; 2000).
Desarrollo
de estrategias
de auto
planificación
Relacionadas con diversos
aspectos cuyo propósito último es lograr la formulación de un plan de
estudio realista y efectivo. Este
plan permite al estudiante conocer aspectos relacionados con su
estudio y las condiciones en que
debe ser realizado.
Surge entonces el planteamiento
de la reflexión sobre
las estrategias implementadas por
los docentes para
orientar el aprendizaje de los
estudiantes, lo cual implica
revisar continuamente el plan de
trabajo, las acciones
emprendidas, las necesidades de
los estudiantes, la
orientación brindada y la
mediación de recursos; de
esta forma, los profesores dejan
de ser técnicos y
aplicadores, y pasan a ser
profesionales autónomos que
construyen día a día su idoneidad
mediante la búsqueda
de la excelencia y el desarrollo
de sus competencias.
Dentro de dichas estrategias,
vale la pena mencionar
las planteadas por Lileya
Manrique Villavicencio [15],
docente de la Universidad
Pontificia Javeriana según
muestra la Tabla 1.100 REVISTA DE
LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
El proceso de aprendizaje:
Basados en el libro “Tres
momentos del compromiso docente
en Ingeniería” del
grupo de investigación EDUCING
[16], el proceso de
aprendizaje se desarrolla en tres
momentos en los cuales
el docente, el modelo educativo y
el estudiante están
midiendo su nivel de efectividad
y coherencia con los
objetivos propuestos desde la planificación
curricular.
Estos tres momentos se muestran
en la Figura 13:
equipo de los estudiantes.
Evaluación. En esta etapa se mide
el alcance de
los propósitos en el proceso de
aprendizaje, en la
certificación o calificación, el
mismo proceso y en el
aseguramiento de la calidad de la
asignatura. Como lo
muestra la Figura 14.
ESTRATEGIA DESCRIPCIÓN
Desarrollo de
estrategias de
autorregulación
Conduce a la aplicación de
estrategias seleccionadas para el estudio y el aprendizaje, revisión
continúa de sus avances,
dificultades y éxitos en la tarea según la meta de aprendizaje; incluye la
generación de alternativas de
solución y previsión de consecuencias, la toma de decisión oportuna
de acciones a realizar o
condiciones que cambiar para lograr su propósito.
Desarrollo de
estrategias de
auto evaluación
Se orienta a la evaluación del
estudiante y de su objeto de estudio y de las estrategias utilizadas.
Este proceso tiene implícito un
compromiso con el
aseguramiento de la calidad dado
que en cada una de sus
etapas plasma la evaluación y el
mejoramiento continuo
como eje dinamizador del
aprendizaje. Miremos cada
etapa:
“Planeación. Se define en tres
situaciones: planeación
de currículo, planeación de curso
y planeación de la
medición.
De currículo, ya explicado en el
proceso de gestión
estratégica; del curso, donde se
de definen claramente
sus objetivos, contenido
(entendido como el tema,
alcance, referencias,
laboratorios para el desarrollo cabal
del conocimiento objeto); ayudas
y exámenes de apoyo;
competencias; planeación de las
clases individuales;
preparación de cada clase. Y de
la medición, basado en
la preparación de pruebas y
exámenes; y en la medición
de objetivos.
Desarrollo. Define los procesos y
estrategias aplicados
en el aula, las ayudas utilizadas
y la ejecución de la clase
propiamente dicha, entendiendo
una culminación de la
misma con un resumen y
conclusiones desarrolladas en
conjunto como resultado de un
trabajo participativo y en
Figura 13. Etapas del proceso de
aprendizaje
Figura 14. Propósito de la
evaluación. [17]
Debe medir todo lo que signifique
mejoramiento, debe
ser permanente, variada y
alimentadora del mismo
proceso de aprendizaje y debe dar
luz sobre:
• Nivel de cumplimiento de los
objetivos planteados en el
proyecto educativo desde el mismo
curso, identificando
el nivel de desarrollo de las
competencias planteadas
para el perfil de egreso,
verificando la pertinencia y
coherencia con el contenido, la
asignación de créditos
y los objetivos misionales
institucionales.
•. Nivel de cumplimiento de los
objetivos del curso y
de la clase identificados en la
etapa de planeación del
curso, definiendo si los
contenidos, la metodología y
bibliografía siguen siendo
vigentes y pertinentes.
• Medición del desempeño del
profesor, como una
evaluación de 360° (de todos los
actores que se
relacionan con su actividad de
formación incluido él
mismo).
• Medición del desempeño de los
estudiantes. Parte de
la identificación - evaluación de
presaberes y termina
con la identificación –evaluación
de los saberes
alcanzados por el estudiante en
el curso.
• Medición de la utilidad de los
contenidos del curso y CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 101
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
las ayudas usadas en la clase.
• Nivel de coherencia de la malla
curricular.”[17].
Rol del estudiante en el proceso
de formación: Los
estudiantes deben estar
comprometidos con el proceso
de aprendizaje, deben hacerse
cargo de su propio
aprendizaje, ser autorregulados,
definir sus objetivos,
establecer de manera permanente
múltiples interacciones
con el tema de estudio, el
docente y los compañeros,
para enriquecer su estructura
cognitiva y fortalecer
sus competencias procedimentales
y actitudinales.
El estudiante debe ser
independiente y autónomo en
el proceso de aprendizaje, es decir,
ser un individuo
responsable para aprender, con la
capacidad de fijar
objetivos y metas, implementar
estrategias y evaluar
su progreso para así lograr un
excelente desempeño
académico.
El estudiante continuamente debe
desarrollar y refinar
el aprendizaje y las estrategias
para resolver problemas,
lo cual incluye la construcción
de modelos mentales
efectivos de conocimiento y de
recursos. De esta
forma estarán en capacidad de
aplicar y transformar el
conocimiento con el fin de
resolver los problemas de
forma creativa.
Así mismo, corresponde a los
estudiantes mantener
la dinámica permanente de
revisión de información,
comunicación, transferencia de
conocimientos,
procesos de análisis y síntesis
de información, lectura de
la realidad, de manera que puedan
participar y aportar
en todas las actividades que se
le planteen durante el
desarrollo del proceso de
aprendizaje.
Aseguramiento de la calidad en el
aula.
El aula de clase debe contener
todos los elementos
genéticos de la oferta
curricular, es decir, la actividad
que en ella se desarrolla debe
ser congruente con los
propósitos de flexibilidad
orientada, formación autónoma,
promoción de valores, rigor
científico y múltiple
contextualización. En
consecuencia, en el aula de clase
deben considerarse todos los
indicadores de calidad que
se refieren a la calificación de
la gestión curricular y del
clima institucional que le da
soporte [14]
Partiendo de la premisa en la que
se basa este modelo de
que el estudiante es el centro
del proceso formativo, en
este aspecto se busca garantizar
la autorregulación del
proceso formativo y la
correspondencia del desarrollo
de la asignatura con el
conocimiento, la profesión y el
entorno.
Este aseguramiento se hace
evidente en la medida
que podamos identificar las
siguientes características
llamadas por el profesor Julio
César Cañón como los
“signos vitales” de la calidad en
el aula:
Liderazgo y orientación por parte del profesor
Clima de aprendizaje que promueve la autonomía
Prácticas de seguimiento, evaluación y
mejoramiento
Evaluación integral: docente, estudiantes, curso
Recursos: físicos, bibliográficos mobiliario y
dotación
Infraestructura tecnológica (disponibilidad y
efecto),
Coherencia de las tres etapas de la acción docente.
Planeación, desarrollo y evaluación
Satisfacción de los estudiantes.
Vinculación de otros actores: “egresados”,
docentes, externos
Publicaciones y divulgación de resultados [13].
Procesos de Apoyo: Componente de
gestión de
recursos
Definidos los proyectos
educativos, es necesario poner
en marcha los procesos que
permitan operarlos dentro
del modelo. Bajo este componente,
se busca garantizar
la provisión adecuada y oportuna
de recursos para la
implementación y mejoramiento de
los procesos del
modelo, que involucran tanto el
diseño como la puesta en
marcha de los proyectos
educativos. Esta responsabilidad
genera un compromiso marcado
-cifrado principalmente
en la alta de dirección- de
gestionar tanto al interior
de la institución como con
agentes externos, todos
los recursos humanos, de
infraestructura, financieros,
e incluso el ambiente de trabajo,
indispensables en
la implementación y mejora
continua efectiva de los
procesos del modelo. Al ligarlo
con el aseguramiento
de la calidad, estamos avalando
el racional, eficiente y
oportuno uso de los mismos.
Recursos Humanos: Al incluir el
sistema de
aseguramiento de la calidad en
este subproceso, se
requiere que quien opere bajo
este modelo, sea personal
competente, vinculado a equipos
de trabajo con perfiles
de competencias claramente
definidas de manera tal, que
operen en los procesos del modelo
para la construcción
asertiva en los proyectos
educativos. De igual
manera, en conformidad con la
filosofía del modelo,
es importante mantener un
seguimiento actualizado
al perfil del personal vinculado.
El desarrollo de
este recurso debe involucrar
variables asociadas a la
medición permanente del ambiente
organizacional y
a la implementación de acciones
que propendan por
su mejoramiento, de tal forma que
los miembros de 102 REVISTA DE LA FACULTAD DE INGENIERÍAS FÍSICO MECÁNICAS
la institución, se comprometan y
sientan motivados a
contribuir a la consolidación de
la calidad.
Recursos de Infraestructura: Ya
sea física o tecnológica,
es importante la debida
proyección gestión y provisión
de los espacios, el software, el
hardware y demás
elementos necesarios para el
eficiente desarrollo del
proceso educativo, manteniéndose
permanentemente
actualizada.
Recursos Financieros: Hacer
factible el modelo
educativo pertinente y con un
nivel de alta calidad,
requiere un esfuerzo máximo en la
consecución y uso
eficiente de los recursos. La
dirección en este modelo,
tiene claro que el financiamiento
ya no proviene solo
de los gobiernos y del ingreso
por matrícula sino que
ingresa al escenario el sector productivo
como fuente
de recursos, y esta vinculación
se hace posible a medida
que la institución demuestra su
flexibilidad y capacidad
de respuesta rápida a las
necesidades de este último.
7. CONCLUSIONES
Toma importancia en estos
momentos, de gran
dinamismo y transformación en el
contexto mundial,
la Gestión Educativa y el Enfoque
de Formación
por Competencias en sus diversas
dimensiones para
alcanzar la calidad, eficiencia y
equidad en la Educación
Superior frente a los retos
planteados en aspectos como
cobertura, modernización,
financiamiento, rendición de
cuentas y la responsabilidad
social.
Exige el mundo productivo que el
quehacer universitario
responda a los requerimientos de
la sociedad, evaluándolo
según la pertinencia y
efectividad de las competencias
desarrolladas por sus egresados.
El enfoque por competencias
requiere para su
implementación la concurrencia de
varios aspectos a
saber:
- La reestructuración del modelo
educativo soportado
en un sistema de gestión de
calidad, involucrándolo
como un sistema articulado,
asegurado y medible
que garantice su desarrollo y
apoye el proceso
de aprendizaje mediante la
retroalimentación
permanente, manteniendo su
vigencia en el ámbito
global.
- La implementación de una
gestión estratégica que
involucre pertinencia,
contextualización y eficiencia
en la planeación y desarrollo de
los procesos
educativos, articulándolos con el
sector productivo
bajo una mirada prospectiva
propendiendo por
que el conocimiento se constituya
como motor de
desarrollo.
- La reconfiguración del trabajo
académico, visto en
sus tres niveles donde cada actor
desempeña un rol
principal, el estudiante, el
docente y el proceso de
aprendizaje propendiendo más que
por la adquisición
del conocimiento, por la
consolidación de actitudes
y valores que le permitan al
egresado desempeñarse
con un alto nivel de calidad como
profesional, como
ciudadano y principalmente, como
persona.
- La asignación de recursos tanto
humanos a través del
aporte de expertos, como
financieros, tecnológicos y
de infraestructura que garanticen
su implementación
eficiente.
- La definición de un sistema de
evaluación a través
de indicadores que verifiquen la
oportunidad y
pertinencia del proceso
formativo; la calidad y
eficiencia de los recursos
utilizados y el impacto del
clima institucional y de los
procesos de calidad en
los procesos educativos.
La implementación de este modelo
educativo implica
la consolidación de una cultura
de calidad, que debe
estar presente en todos los
aspectos del quehacer de
la universidad; por consiguiente,
sus resultados solo
podrán evidenciarse en el mediano
plazo.
La articulación entre la
universidad y el sector productivo
pasa a ser pilar en el desarrollo
de las tres funciones
principales de la educación
superior, investigación,
docencia y extensión, las cuales
deben estar en diálogo
permanente de manera que la
Universidad participe
activamente en el desarrollo de
la región y el país.
La autonomía, la transparencia y
la rendición de
cuentas se constituyen como un
imperativo ético, en las
Instituciones de Educación
Superior.
El Ministerio de Educación
Nacional, planteó para el
año 2007, año de la Gestión
Educativa, orientaciones
a la Educación Superior en el
marco de la Visión
2019, basadas en la gestión
educativa con calidad,
responsabilidad social,
pertinencia, eficiencia de recursos
y por supuesto formación basada
en competencias;
visión que ratifica lo expuesto
en la ley 749 de 2002,
referente a la organización del
servicio público de
educación superior en las
modalidades de educación
técnica profesional y
tecnológica, que propende por
la articulación universitaria con
la media técnica, CALIDAD Y COMPETENCIAS: PROPUESTA DE UN MODELO 103
EDUCATIVO EN EDUCACIÓN SUPERIOR
mediante la actividad formativa
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